Cultura

ENTREVISTA

Poesía trans* contra el capital: entrevista a Lia García

Potente, marina, Lia García se pregunta en esta entrevista realizada por el poeta Diego Medina "¿cuáles son las posibilidades de la poesía disidente y trans* ante un país que se posiciona como el segundo lugar en todo el mundo en asesinar a más mujeres trans*?".

Martes 10 de septiembre | 15:40

Foto: Christianne de la Torre
“Con qué cara nos vamos a parar a leer poesía en voz alta si no remembramos las voces que han sido silenciadas por la violencia machista”

Diego Medina (DM): Antes que nada Lia, ¿cómo te describirías como persona?, ¿quién es Lia?

Lia García: Solo cuando esté muerto, el pez seguirá la corriente…

Para hablar de mí, hay que hablar del mar porque soy como él: un constante fluir, misterioso, cristalino y a veces turbio, impredecible, muy profundo e indescriptible. Seductor, anhelado, soñado y muy abrazador, de formas sublimes como toda su furia, toda su rabia y toda su calma, esa soy yo la que se está haciendo mar. Me habita un ir y venir de afectos y emociones, soy una transición imparable que todo el tiempo se está encontrando y perdiendo a la vez, no me interesa buscar.

Hijx de Oshún, según mis ancestras y acuariana ascendente en aries, entonces, impulsiva como yo solita, pero vamos a decirlo como es, para mí el amor es el impulso más potente que hará cambiar nuestro mundo interior y exterior. Me impulso todo el tiempo al salto al vacío porque si una no se avienta y se golpea, ¿cuando va a aprender lo que significa vivir en esto que llaman mundo?. Me siento tan lejana de lo humano que por eso me puse otro nombre y otro y otro y otro (s).

DM: Sobre tu trabajo poético, ¿cuál es tu criterio estético más importante?

Lia: La poesía hay que pasarla por el cuerpo y los afectos, si no, me resulta repetitivo porque nos quedamos en lo estático y en la comodidad que implica plasmar la letra en el papel ¿qué hay más allá?. Me interesa hacer de mi trabajo poético un diálogo íntimo y muy sacudidor entre la escritura y la piel; es decir, cruzar la poesía con las artes del cuerpo y la política afectiva, saltar del escenario y entregarme a la incertidumbre, confiando en que algo va a suceder entre la letra, mi voz y los cuerpos presentes ante el acto de la escucha, para la poesía y la performance una tiene que estar preparada para todo. En la herida está el poema y en el poema está la herida. Nunca he pensado que un poema se termina, más bien, se extiende, se hace infinito, porque una siempre puede volver a él y despojarlo, someterlo, acariciarlo, hacerlo suyo una y otra vez, dilatarlo, pero no finalizarlo, hablemos de pausas.

Me interesa hacer de mi trabajo poético un diálogo íntimo y muy sacudidor entre la escritura y la piel.

Pienso en la poesía trans* (que incluye a las corporalidades que nos escapamos de las normas del género, la clase, los afectos y la raza) como una posibilidad política que hace del texto algo des-ordenado, in-disciplinado, letras que al ser trans* van más allá, letras que buscan cruzar la escritura con otros campos fértiles de acción política y directa. Ir más allá, experimentar, explorar, parir nuevas experiencias poéticas que no nos limiten al papel, al micrófono y el escenario. ¡tenemos cuerpo y hay más cuerpos! Vamos a acuerpar la poesía y a poetizar el cuerpo colectivo. Que nuestros afectos radicales también tomen el papel como superficie de contacto directo-acción directa.

DM: ¿Cómo conociste al eslam cuir?

Lia: Llegué al huerto de la poesía tomada de la mano del poeta y performer mexicanx Canuto Roldán quien me insistía amorosamente en cruzar mi trabajo de performance trans* en espacio público, que vengo trabajando desde el año 2011, con la escritura poética y así amplificar mi voz disidente en estos espacios del slam.

Foto: Daniela Ortíz

En el año de 2018 escuché su aullido y heme aquí, cimentando puentes entre mis pedagogías afectivas, la performance feminista y la escritura disidente. Canuto, quien ahora es mi compañerx de afectos y tantas luchas-caminos, también insistía en la poca visibilidad que teníamos las corporalidades de la disidencia en la escena de la poesía y recuerdo que una vez me habló de los slam cuir que se estaban gestando junto con Diego Medina, amigo y colega, quien realiza esta entrevista. Un día me animé a participar y me sentí en casa, nunca imaginé que existiera un espacio gestado por y para las disidencias y su propia voz.

Ese día conocí a grandes poetas de la disidencia como Pablx Trensardina, Fede-Amelio Tegminx, Nancy Cázares, Abigail Maritxu, Alec y Lair Morgenstern, entre otrxs. Yo tenía un proyecto artístico sobre políticas de la voz llamado “voz en construcción” que cuestionaba las políticas auditivas y sonoras que fisuran el espacio público cuando la voz trans* emerge y entra en juego; venía imaginando y buscando espacios desde aquel momento como el slam cuir, donde pudiéramos gritar la resistencia y poetizarla de manera propia, pero también colectiva con todo y el cuerpo-historia.

Entonces, me adentré, escuché, sentí y me encontré ahí con otras voces tan amorosas y potentes. Ahora me siento cada vez más parte en cada slam, que más que ser un slam, es una casa, donde una siente calor, albor, resiliencia y sobre todo, donde hasta los zapatos te puedes sacar.

Foto: Natalia Ariza

Yo tenía un trabajo sobre políticas de la voz “voz en construcción” y venía buscando espacios así, donde pudiéramos gritar la resistencia y poetizarla de manera propia, pero también colectiva, entonces me encontré ahí con otras voces tan amorosas y ahora me siento cada vez más parte en cada slam, que más que ser un slam, es una casa, donde una siente calor, albor.

DM: ¿Qué significó para ti ganar la liga del eslam cuir y ser la única persona trans* en el torneo de la CDMX “Máster Slam” a llevarse a cabo el 21 de Septiembre?

Lia: No la gané, no me interesa el discurso del que gana y pierde, más bien para responder a esta pregunta, deseo conectarme con mi primera ancestra Malitzin o Malinche, como suelen conocerla, deseo llamar a ésta situ-acción, transición, en vez de logro o ganancia, porque en este slam regional seré traductora y un puente que llevará al espacio todas las voces que históricamente hemos sido silenciadas por elegir la libertad sobre nuestros cuerpos y nuestros afectos, es como poner el dedo en la llaga ante el despojo de nuestras corporalidades y el eco de nuestra voz.

Remembro a Malitzin, porque ella me recuerda el lugar en el que la sociedad coloca a los cuerpos desobedientes de la norma: en el lugar de la traición, de la mentira y de la desobediencia. Hoy la reencarnamos al ser traductoras y portales de mundos que existen, que respiran y que han sido presos del supuesto.

Recuerdo que la decisión de que fuera yo quien representara al slam cuir fue de manera colectiva. En ese momento me encontraba empatada con Patricia, una poeta lesbiana que ha puesto toda su energía en el slam. Al final de aquella noche, nos miramos fijamente y entablamos un diálogo muy horizontal con la familia de nuestro espacio. Entonces, entre todxs tomamos la decisión política y consensuada de que fuera una persona trans* quien estuviera ahí poniendo el cuerpo y la voz, denunciando y activando nuevas posibilidades, porque para mí, más que un recital de poesía o presentación de lectura en voz alta, será una denuncia.

Estamos en un estado de emergencia y hasta nuestras letras lo saben.

Todo el tiempo me estoy preguntando ¿cuáles son las posibilidades de la poesía disidente y trans* ante un país que se posiciona como el segundo lugar en todo el mundo en asesinar a más mujeres trans*?

Mis letras son una denuncia poetizada de todas las violencias estructurales, cotidianas y pasadas, que tenemos que encarnar las personas de la disidencia, y que han dejado cicatrices fuertes. Nunca he pensado el activismo como una forma sólida de aparecer, una activa también cuando abre la boca y escupe sus letras. Para mí eso también es poesía disidente y anarca, una posibilidad de denuncia que después de ser vomitada, te sana y te lleva a nuevos descubrimientos estéticos, por eso no es algo lineal, es una experiencia en espiral, infinita como nos enseñaron nuestras hermanas zapatistas.

No solamente es tu cuerpo y tu texto, son tus heridas, tus luchas, tus deseos, tus sueños y todas y cada una de las personas con las que te afectas ante la violencia. Serán 3 minutos de ruido por todas y cada una de las personas que nos ha quitado este estado machista y fóbico. El texto no existe sin la memoria de ellxs y tenemos que llevarlos a los espacios donde la voz sea la protagonista del acto.

Porque si no visibilizamos las voces silenciadas, asesinadas y calladas por la violencia machista , ¿con que cara nos vamos a parar en un escenario a leer en voz alta?

DM: Tomando en cuenta que lo personal es político, ¿qué significaría para ti ganar el torneo de la CDMX?, y si no ganarás, ¿crees que de todas formas ganarías algo?

Lia: Como les compartía anteriormente, nunca me ha interesado ganar, me interesa denunciar todas las violencias que existen hacia las vidas trans* y de la disidencia por medio de mi poesía en estos espacios que han estado tomados en su gran mayoría por personas cisgénero-heterosexuales sin conciencia política de lo que significa silenciar y callar la voz disidente. Hay una voz hegemónica que opera desde una matriz colonial y masculina y esto sigue imperando en los slam porque parece que unas voces se escuchan más que otras, así como unos cuerpos importan más que otros, por eso la necesidad de auto-gestionar, organizar y acuerpar espacios detonadores de memoria disidente de la norma. Poner el cuerpo y oponerse a la vez.

Foto: Natalia Ariza

¿Ganar? me hace mucho ruido y es que en este contexto solo ganan las personas blancas, los hombres cisgénero heterosexuales y las personas con capital artístico. Las trans*, marikas, negras, indígenas, enfermxs, no funcionales, lo hemos perdido todo históricamente y ojo, al decir esto no nos estamos poniendo en un lugar de víctimas porque resistimos y existimos día con día y porque de esa pérdida hemos hecho la posibilidad. La posibilidad de crear, de gestar nuevos mundos, de apropiarnos del despojo y hacernos manada. No estoy sintiendo que voy a asistir a este evento a ganar y a competir. Estoy sintiendo que iré a denunciar lo que ya compartí anteriormente y al mismo tiempo estaré ahí para detonar muchas preguntas que no han sido formuladas porque todo el tiempo nos están preguntando a las personas disidentes desde su lugar de privilegio cosas como ¿por qué existes? ¿cómo existes? ¿qué quieres para callarte? ¿por qué esta voz es tan rara?

Foto: Natalia Ariza

Y creo que es tiempo de dejar de ser las cuestionadas y cuestionar. Y para cuestionar lo haremos con el cuerpo, con la voz y con nuestros afectos “tu cuerpo, tu voz y tus afectos”. Por otro lado para mi llegar a este espacio significa, como siempre, una infiltración al cis-tema, porque las vidas trans* y disidentes nunca se imaginan, nunca se piensan, nunca se convocan, y nunca se invitan desde una conciencia política de tejer alianzas, solo por el acto de otorgar capital político, artístico y hasta afectivo, pero esta vez no queremos ser las invitadas, nos infiltramos y hacemos grieta, grieta que luego es punto de entrada y salida porque nosotrans* somos transformación encarnada hecha letra y grito.

DM: En estos últimos meses, después de tu triunfo, te has encargado de la organización de un par de eslams cuir, ¿cómo ha sido tu experiencia como organizadora?, ¿cuál es la importancia de este espacio?

Lia: Me encanta poder gestionar espacios para las disidencias, para que nuestra voz se amplifique y se poetice de múltiples formas. No queremos que nos escuchen porque nuestro ladrido, aullido y canto ha retumbado en las mentes más cuadradas de la historia, es tan fuerte que se escucha, pero no se quiere encarnar. Las personas trans* y disidentes hemos existido desde el día uno de la humanidad, y lo que realmente queremos es estar juntxs, tener nuestros espacios y que se sepa que existe una poderosa manada poética trans*marika*disidente que la estamos rompiendo cada vez con más fuerza, ternura y fuego. Nuestro existir es resistir como nuestro amor.

Foto: Romina Cabrera

En los últimos meses junto con Diego Medina, Agatha Angustia y Canuto Roldán hemos extendido el espacio del slam cuir a nuevos espacios dentro y fuera de la CDMX y es verdaderamente potente como las voces trans* y disidentes vamos emergiendo de los suelos junto a nuestras raíces y la manera en la que nos apropiamos del espacio para retorcerlo y hacerlo, más que un escenario, una plataforma de sanación, denuncia, parto de afectos y resistencias. Me impresiona cómo nos despojamos del micrófono y hacemos de nuestra propia voz el grito inacabado de justicia y reencuentro. Pensar el slam como espacio pedagógico y de transformación colectiva está detonando una respuesta también colectiva a este estado de emergencia en el que nos encontramos.

Los slam cuir son espacios donde las voces trans* y disidentes tienen prioridad y en un segundo momento nuestras aliadas, aliadxs y amores. Es un espacio donde el cuerpo es testigo de nuestras cicatrices y donde las letras se hacen carne, afectos y extensión. Nombro a nuestras aliadas y aliados porque también es necesario compartir que ellxs nos han dado voz y espacio a pesar de las tensiones que desatan nuestros cuerpos en esos espacios del slam. Poetas, slammers y raperas como Comik MG, Jimena González, Cynthia Franco, Sara Raca, Kika Briones, Karlos Atl, Mimí Kitamura, Dalia López, Yasmín Alfaro, Yovaz Yio, Karen Hache, Kabra Frenesí, Ale Montes y Batallones Femeninos han sido acompañantes de nuestras luchas arriba y abajo del escenario; compañerxs que nos han tomado de la mano en el arduo gestar de las resistencias disidentes. Les nombro en esta entrevista, les recuerdo y les acompaño también en su quehacer poético.

DM ¿Si pudieras darle un mensaje a la banda no heterosexual en relación con el eslam, la lucha, y la poesía, ¿cuál sería?

Lia

Augurio la muerte
La muerte del silencio que te habita ante los golpes en mi cuerpo
La muerte de todas las gestaciones patriarcales
Que crecen en tu vientre y corren por tus venas
Esperando ser abortadas
Que mueran todas, antes de cumplir 9 meses
9 meses en silencio
9 meses de opresión

9 meses escuchando sus nombres
¡Se busca!
¡La asesinó!
¡La violó!
¡No se sabe nada!
Las balas no siempre son metales
También son palabras
Y sépanlo
No hay descanso esta noche
Porque a nuestras letras les saldrán alas y nunca más podrán descansar en paz
Aletearán los tímpanos del amo
Y crecerán nuestros nombres por todas las paredes de sus casas
Cual enredaderas
Haremos temblar la estructura de sus guaridas
Para que salgan y para que nuestra propia voz
Sean los escombros inacabables
Travas
Locas
Marikas
Putas
Negras
Enfermxs
Desviadxs
Lenchas
Camioneras
Asexuadas
Pansexuadas
In-discretas
Es nuestro tiempo hermanxs. Seremos estampida errante y corrosiva

Haremos explotar el mundo y temblarán las mentes más débiles
Las que nos dicen que NO
Las que temen al amor
Las que cagan materia fecal
Antes de cagar la heteronorma
Las que se cagan cuando nos ven
Porque nos ven cagarnos encima
Sin temor alguno
Porque si en la mierda nos vamos a hundir
Que sea en la nuestra, la de las nuestras.
Y no en la mierda mal-oliente
De donde no puede crecer nada

Una bomba que haga estallar las ganas insaciables del territorio que insiste
En vestirnos de no-existencia
Y desvestirnos de honestidad
Una bomba que haga estallar la mentira frágil de quienes habitan allá afuera
Una bomba por todos los caminos que no podemos caminar
Una bomba por todos los sitios donde yació el cuerpo caído
Una bomba por todas las habitaciones donde el cuerpo fue despojado de su propia fantasía
Una bomba por todas las calles oscuras que huelen a peligro
Una bomba por todos los territorios robados
Una bomba por todos los cuerpos normales
Una bomba por el amor que insistió en que todo terminara
Una bomba por todas las camas que consumieron nuestra libertad
Una bomba por todas las bocas que gritan el insulto
Una bomba por todos los dientes donde crecen caries de exterminio disidente
Una bomba por todos los ojos de los jueces
Una bomba por todas las manos que sostienen la desaparición de la memoria

Una bomba por todas las balas que un día van a volver

¡¡¡¡¡QUE ESTALLE TODO!!!!
PORQUE NOSOTRXS SOLO EXPLOTAREMOS DE AMOR Y UN NUEVO MUNDO EMERGERÁ
QUIZÁS NI SIQUIERA SE VA A LLAMAR MUNDO
POR MIS HERMANXS SILENCIADAS
POR EL AMOR RADICAL
POR USTEDES….

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