Sociedad

PANDEMIA

¿Podrá el sistema de salud pública con el Covid-19?

El capitalismo ha empujado a la elaboración de modelos matemáticos ultrasofisticados que permiten saber a partir de qué preciso momento se deben establecer estas o aquellas medidas sanitarias, aunque se juegue con el destino de la humanidad para la siguiente semana.

Jueves 26 de marzo

Las políticas neoliberales a nivel mundial deterioraron los servicios públicos, la crisis sanitaria ha evidenciado que los sistemas de salud no están preparados para problemas como el desatado por el covid-19.

Más allá de las medidas particulares que cada Estado está tomando, la crisis sanitaria deja ver la lógica intrínseca del capital: las medidas para administrar o contener la crisis son en primer lugar económicas y políticas, en segundo o tercer orden están las sanitarias.

Por eso Trump dice “es peor el remedio que la enfermedad” o –aquí en México– Lopez-Gatell refiere que “Si tomamos medidas extremas, esto puede tener consecuencias devastadoras”.

En El Capital, Marx indicó este funcionamiento de la sociedad moderna donde el valor de cambio rige sobre el valor de uso, la ganancia privada sobre el bien común, lo que luego se puede traducir más profundamente como la subsunción del trabajo al capital.

En búsqueda de la ganancia, el capital ha empujado a la elaboración de modelos matemáticos ultrasofisticados que permiten saber a partir de qué preciso momento se deben establecer estas o aquellas medidas sanitarias que aseguren un segundo más de plustrabajo, aunque se juegue con el destino de la humanidad para la siguiente semana. El capital actúa en el corto plazo antes de planear sobre el futuro de la humanidad.

El escenario oficial

Estimaciones oficiales, detrás de las cuales está un equipo ultraespecializado, señalaron -el 17 de marzo- que en el escenario 3 habría 250 mil contagios por covid-19, de los cuales 174 mil buscarán atención médica; 140 mil tendrán un enfermedad leve, 24 mil requerirán hospitalización y alrededor de 10 mil van a requerir terapia intensiva dado su estado crítico.

Para poder cubrir con los insumos para este escenario, se estimó un presupuesto redondo de 3.5 mil millones de pesos.

Para el martes 24 de marzo, con presencia militar (gesto que no pasa inadvertido), se anuncian diversas medidas, algunas de ellas inscritas en el plan DN-III. Un presupuesto extraordinario de 4 mil 500 millones para las fuerzas armadas y 10 mil millones para la salud a nivel estatal. Además se anunció que había un fondo de 400 mil millones de pesos para hacer frente a las consecuencias económicas.

Con estas medidas se anuncia un importante incremento en el número de camas hospitalarias, camas de terapia intensiva, de ventiladores mecánicos, entre otros. Además, una contratación emergente de personal médico, dentro del Plan DN-III se prevé un aumento de 3,694 profesionales de la salud.

¿Punto de inflexión al neoliberalismo?

El presupuesto para la salud, durante los últimos diez años, oscila entre el 2.5% y el 2.9% del PIB. En un artículo anterior señalamos que el presupuesto a nivel federal para el rubro de salud no ha rebasado el 1%, para este año es del 0.67%. Estos dos indicadores, muy generales, suponen una constante que no cambió con la llegada de la nueva administración.

Tampoco se han realizado intentos por emprender una reforma laboral a favor de los trabajadores, donde se combata frontalmente la precarización laboral. Al contrario, hemos señalado cómo se ha emprendido una ofensiva laboral contra los trabajadores estatales.

En la CDMX, por ejemplo, hay aproximadamente 7 mil trabajadores de la salud en condiciones precarias, con contratación simulada, los cuales recientemente se han organizado para exigir derecho laborales.

¿La cantidad que se va a destinar para contener la emergencia sanitaria logrará un punto de inflexión para mejorar el sistema de salud mexicano y logre romper con estas tendencias neoliberales?

Es muy posible que no, más cuando detrás de la crisis sanitaria ya se anuncia una recesión mundial que va del -1% al -10% en un escenario catastrófico, nada lejano ante las contradicciones del capitalismo actual.

Lo más incógnita inmediata es si las medidas que se están tomando serán suficientes y efectivas para contener la crisis sanitaria que en las próximas semanas pueda desatarse.

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Los síntomas de la 4T

Es sintomática la política que hoy emprende la 4T, adelantar becas y apoyos de los diversos programas sociales, locales y federales.

Esto nos hace suponer que las medidas serán insuficientes no sólo ante la pandemia, sino ante una muy posible parálisis económica que rebase todo el cálculo de los modelos matemáticos.

En una coyuntura mundial de tremendas tensiones, generadas por la crisis del capitalismo y los reacomodos imperialistas (China, Estados Unidos y Rusia), el gobierno lopezobradorista se verá más presionado para cumplir con la agenda pura y dura del gran capital, a la cual había opuesto una ligera resistencia con la cancelación de nuevos contratos en materia energética, con algunas consultas que han obstruido eventualmente sus proyectos o con la reorientación del gasto hacia programas sociales.

Si las presiones se agudizan, el nuevo pacto social entre un puñado de multimillonarios y la mayoría de la clase trabajadora y los sectores populares no encontrará un terreno fértil ni estable para consolidarse.

Después de más de treinta años de neoliberalismo y ante la actual crisis del capital, los trabajadores ya no podemos estar a la expectativa, esperando la solución desde las alturas del aparato de Estado, dictada por la burocracia de los especialistas. Si no empezamos a hacer nuestra política, la política del trabajo, seguiremos a expensas de lo que otros decidan por nosotros y el capital dejará pasar su implacable lógica: la ganancia sobre nuestras vidas.

En memoria de la compañera Martha, mujer siempre de izquierda que luchó durante la huelga del 99-2000 en la UNAM y acaba de morir por complicaciones derivadas del covid-19. A las autoridades que fueron negligentes en su caso, desde acá les decimos:

¡Nuestras vidas valen más que sus ganancias!

Fuentes:

Secretaría de Salud, Comunicado Técnico Diario, 17 de marzo de 2020.

Méndez Méndez, J., “La contracción del gasto per cápita en salud: 2010 – 2020”.






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