Sociedad

CRISIS DE LA SALUD PÚBLICA

Padecimientos psíquicos en aumento pero ignorados por el Estado

En México, los problemas que se consideran como parte de la “salud mental” continúan siendo un tabú para la gran mayoría de la población. Sin embargo, el problema más grave es la poca atención y pocos recursos que destina el Estado a resolver las dificultades de este campo.

Laura Aparicio

Pan y Rosas México

Jueves 20 de septiembre

Según el diario El País, México “ocupa el segundo lugar en el mundo en discriminación hacia los enfermos mentales y solo uno de cada cinco mexicanos tiene acceso a un tratamiento psiquiátrico”.

Cabe aclarar que el término “salud mental” es utilizado en gran parte de las corrientes psicológicas, la Organización Mundial de la Salud lo define como “no sólo como ausencia de enfermedad sino como el completo estado de bienestar, físico y social”; según esta definición, muy poca gente en el mundo puede ser un ejemplo claro de “salud mental”.

El desconocimiento y tabú alrededor de los padecimientos psíquicos permiten que se estigmatice a cualquier persona que requiera o desee asistir a tratamientos psicológicos o psiquiátricos. Son tan comunes los prejuicios que Sigmund Freud realizó “análisis” a personajes reconocidos y colegas para demostrar que las patologías no son propias de los “locos” -como se les conoce vulgarmente-; este texto se llamó “Psicopatología de la vida cotidiana”.

Salir del aislamiento y la discriminación es más difícil si no se cuenta con programas gubernamentales que desmitifiquen las “enfermedades mentales”. Esto es aún más complicado si el Estado no da importancia a los padecimientos psíquicos, particularmente los que van en aumento, como la depresión, que puede derivar en suicidio.

Es común el abandono familiar de los pacientes, debido al desconocimiento pero sobre todo a la falta de recursos.

Esto representa un serio problema para la gran mayoría de la población debido a que las consultas y tratamientos son altamente costosos, y son pocos los hospitales psiquiátricos que atienden de manera gratuita. Además están concentrados en las principales ciudades del país (Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey). Cabe aclarar además que la atención gratuita prácticamente mantiene un mismo modelo de atención (psiquiátrica y psicología clínica hegemónica) sin considerar otras modalidades de atención psi.

Las consultas privadas tienen costos arriba de los 500 pesos, y ni hablar de los costos medicamentos psiquiátricos que pueden significar gastos de 5000 a 1000 pesos al mes, y que principalmente benefician a las grandes farmacéuticas. Uno de los problemas es que el gobierno mexicano tan sólo destina el 2.2% -a salud mental- del presupuesto total asignado a salud.

Depresión y suicidio como síntoma en la actualidad

La Organización Mundial de la salud estima que para 2020 la depresión será la segunda causa de discapacidad en el mundo y la primera en países semidesarrollados.

Además, en México las cifras de suicidio han aumentado potencialmente, convirtiéndose en la segunda o tercera causa de muerte en la juventud, según el Inegi (Instituto Nacional de Estadística y Geografía) el 41.3% corresponde a jóvenes de 15 a 29 años, y el 3.7% se trata de adolescentes de 10 a 14 años.

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Esto está directamente ligado a los eventos que han configurado la psique de cada sujeto. Sin embargo, esta condición se profundiza con las condiciones sociales y de vida.

Se trata de un síntoma de época que refleja las pocas expectativas a futuro, debido a la falta de trabajo o los trabajos basura, los salarios de hambre, la falta de condiciones sociales para vivir dignamente y el incremento exponencial de la violencia –de género y provocada por la “guerra contra el narco”.

Estas condiciones dejan en claro el aumento de esta situación, principalmente en la juventud que ve coartadas sus esperanzas a futuro pero también de otros sectores de la población que pierden derechos que creían conquistados. También dan cuenta del porqué la poca atención a los padecimientos psíquicos, ¿quién puede pensar en acudir al psicólogo si trabaja 12 horas al día, y aun así, no le alcanza para alimentar a su familia?

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En un país con más de 50 millones de pobres, con un porcentaje de 58.4 de informalidad laboral (según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo), en donde el grueso de los trabajadores no ganan más de 100 pesos por día y no cuentan con servicios básicos de salud u otras prestaciones; ninguna solución puede pensarse sin garantizar una vida digna a todos los trabajadores que mueven el país.

Es necesario que el salario mínimo sea acorde a la canasta básica y que aumente de acuerdo a la inflación; además el Estado tiene que garantizar todos los servicios básicos para que los sujetos se desarrollen plenamente, entre los que se encuentran los servicios psicológicos gratuitos y de calidad.

Estos servicios no deben de mirar al sujeto únicamente desde la visión hegemónica de la psiquiatría, que en muchos casos sólo medica para eliminar la sintomatología pero no va a la raíz del problema. Esto sin dejar de lado que en algunos casos la medicación es benéfica siempre que se acompañe integralmente de otras herramientas de la psicología. Se debe considerar la diversidad en el campo de la psicología y garantizar que los sujetos accedan a cualquiera de los servicios de esta amplia gama.

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