Cultura

LITERATURA

Oliver Twist (fragmento): "Adverbio de cantidad"

En 1838, Charles Dickens retrataba la cruda realidad de los niños pobres en un sistema que los descarta.

Domingo 11 de marzo | 16:49

A pesar de su niñez, se sentía desesperado de hambre, temerario por su desdicha. Se levantó de la mesa y, avanzando hasta el director con el plato y la cuchara en mano, dijo, algo asustado de su osadía:

  •  Por favor, señor; quiero un poco más.

    El director era un hombre gordo y saludable; pero se puso pálido. Contempló estupefacto al pequeño rebelde durante unos segundos y luego tuvo que aferrarse al caldero para no caer. Las ayudantas se quedaron paralizadas de asombro; los niños, de temor.

  •  ¡Cómo! -exclamó por fin el director con voz débil.
  •  Por favor, señor -repitió Oliver-; quiero un poco más.

    El director amagó un golpe con el cucharón sobre la cabeza de Oliver, lo tomó del brazo y llamó a gritos al celador.

    La junta se hallaba reunida en cónclave solemne cuando el señor Bumble entró precipitadamente en el lugar en medio de una gran excitación y, dirigiéndose al caballero de la elevada silla, dijo:

  •  ¡Señor Limbkins, perdóneme! ¡Oliver Twist ha pedido más!

    Hubo un sobresalto general. El horror se dibujó en todos los rostros.

  •  ¿Más? -exclamó el señor Limbkins-. Cálmese, Bumble, y conteste con claridad. ¿Debo entender que pidió más, después de haberse comido la ración asignada por el reglamento?
  •  Así ha sido, señor -respondió Bumble.
  •  Ese niño acabará ahorcado -exclamó el caballero del chaleco blanco-. Estoy convencido de que ese niño acabará en la horca.




    Temas relacionados

    Oliver Twist   /   Literatura   /   Cultura

  • Comentarios

    DEJAR COMENTARIO