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OPINIÓN

No hay vuelta atrás: América Latina despertó

Estudiantes, trabajadores, indígenas y mujeres de Latinoamérica nos marcan el camino en la lucha contra el FMI

Viernes 1ro de noviembre | 18:53

Imagen BBC

En Ecuador, vimos a miles de mujeres e indígenas con los brazos entrelazados gritando: “A la lucha compañeras, a la lucha y a la unión, que nosotras somos muchas y uno solo es el patrón”

En Chile, los jóvenes y trabajadores se unieron por miles en las calles contra treinta años de continuidad de la dictadura Pinochetista.

En Haití se vivieron jornadas de furiosas protestas contra la miseria social y la rapiña imperialista. En Costa Rica los estudiantes se movilizaron contra la educación elitista y los recortes al sector educativo.

América Latina se levanta contra la represión y por mejores condiciones de vida. Trabajadores, mujeres, estudiantes, indígenas y campesinos hacen suyas las calles para poder tirar a sus presidentes quienes desesperados deben retroceder en ciertas medidas para tratar de "calmar los ánimos".

Sin embargo ya no hay marcha atrás; los pueblos latinoamericanos han despertado y seguirán cuestionando el papel de sus gobiernos y de organismos que han ordenado paquetazos económicos para sacar más ganancia para los de arriba a costa de la pauperización de los de abajo.

Para el Fondo Monetario Internacional (FMI) vale la pena que los jóvenes sean brutalmente reprimidos, que pierdan parcial o totalmente la vista, que los cuerpos castrenses abusen física o sexualmente de quienes salen a protestar o que se imponga un Estado de excepción si todo ello los puede llevar a implementar medidas a la clase trabajadora para tratar de salir de esta crisis que parece no tener fin.

Y esta situación va escalando en el continente...

México

La crisis solapada durante el sexenio anterior tiene a más de 60 mil trabajadores universitarios en duras condiciones laborales, quienes han sufrido retrasos de pagos por quincenas o hasta meses.

La justificación del gobierno de López Obrador para mantener a la deriva a once universidades es que no hay dinero para solventar el problema estructural. Aunque más bien parece que el verdadero problema son las prioridades del Morena en el gobierno.

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Con grandes intereses en juego, se está desarrollando una discusión importante en las alturas para ver quién tendrá el control de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Por supuesto, los 28 mil trabajadores administrativos, 45 mil académicos y 350 mil estudiantes no tenemos ni voz ni voto. Y no nos engañemos, todos los que están en esta carrera política traen intereses que llenarán sus bolsillos por los próximos cuatro años.

Poco les importa resolver definitiva e integralmente la cuestión de violencia a las mujeres al interior de sus instalaciones, o aumentar la matrícula de ingreso y hasta se han pronunciado totalmente en contra de eliminar los exámenes de admisión que dejan sin educación superior a miles y miles de jóvenes en todo el país que los vuelve carne de cañón para la precarización laboral, el outsourcing y el crimen organizado.

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Con una sonrisa, la administración obradorista, "desapareció" el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación y creó el Sistema Nacional de Mejora Continua de la Educación a través de la Ley en Materia de la Mejora Continua de la Educación.

Sin embargo como denunciamos en Sistema de Mejora Continua de la Educación, estas medidas, que simulan distanciarse de la Reforma Educativa contra la que miles de maestros y estudiantes nos enfrentamos en el sexenio de Enrique Peña Nieto, representan los mismos intereses de empresarios que quieren influir en cómo y qué se enseña en las escuelas de México.

Recientemente el FMI recomendó al gobierno mexicano la aplicación de un Impuesto al Valor Agregado (IVA) de 16% en alimentos como parte de un paquete de reformas fiscales que busca "salvaguardar la credibilidad política fiscal" donde el presupuesto para 2020 es "preocupantemente optimista" sobre el Producto Interno Bruto, la producción del petróleo y los ingresos presupuestarios, según el organismo estadounidense.

Los jóvenes mexicanos debemos ser extremadamente cuidadosos al escuchar cualquier discurso del ejecutivo y su administración. No quieran engañar a la generación que se enfrentó a la represión del PRI, al conservadurismo del PAN y a la coptación del PRD.

En Ayotzinapa vimos que al Estado le preocupa más garantizar las ganancias por encima de nuestras vidas y hoy con López Obrador vemos que para atenerse a las "recomendaciones" de la Casa Blanca es capaz de utilizar a la Guardia Nacional para reprimir y contener migrantes.

Desde que Estados Unidos se consolidó como potencia económica ha creado comisiones, organismos, corporaciones y acuerdos de todo tipo para procurar sus intereses en toda América Latina.

El Plan Mérida dio millones a México para invertir en su supuesta guerra contra el narco, la Comisión Kissinger en los 80 tuvo que dar certeza de los intereses políticos para los próximos cuarenta años y el FMI es la prueba de que la deuda es un mecanismo de dominación de las potencias imperialistas.

Por ello es que en todas partes debemos pelear por dejar de pagar la deuda externa, para que esos recursos se pongan en función de las necesidades más urgentes del pueblo trabajador como salud y educación.

¡Fuera intereses imperialistas de América Latina!, ¡no permitiremos que vuelvan a pasar por encima de nuestras vidas!.






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