Política México

TRANSICIÓN 2018

Mucho respeto de López Obrador al bolsillo de los magistrados

López Obrador se reunió con los once magistrados de la Suprema Corte de la Nación. Una reunión donde prevaleció “el respeto y el equilibrio y separación entre los poderes”, y como era de esperarse aceptó que sus sueldos excesivos sigan vigentes.

Raúl Dosta

@raul_dosta

Viernes 10 de agosto | 21:55

Para los once ministros de la Suprema Corte (doce si consideramos a Olga Sánchez Cordero, a quien no le gusta que le digan “ex ministra” y defiende los intereses de sus excorreligionarios contradiciendo a López Obrador también estaba presente), el punto nodal y que había que dejar bien asentado, era que sus privilegios salariales son intocables.

Una de las promesas más reconocidas, la de reducir los salarios de los funcionarios públicos por lo menos la mitad, a la cual le puso posteriormente un tope más preciso, planteando que nadie gane más que los 108 mil mensuales que se autoasignó para cuando sea presidente en funciones, tendrá una excepción.

Según declaró AMLO este viernes, promoverá que nadie gane más que el mandatario, pero que respetará la autonomía del resto de los poderes, como el Judicial. "Son tres poderes y el Ejecutivo dejará de ser ’el poder de los poderes’; no va a someter al Legislativo ni al Judicial”, declaró. Por el contrario externo su confianza en los magistrados y legisladores recién electos porque “están concientes” de que no se pueden mantener los sueldos actuales y que debe haber una política de austeridad”.

Claro, están tan concientes que no aceptan su propuesta de reducción salarial y se la “catafixiaron” por el ofrecimiento de un recorte de cinco mil millones de pesos al presupuesto, “ya estamos hablando de una actitud propositiva, sensible. Puede ser un primer paso, pero es una buena señal” declaró, justificándolos, el buen Andrés Manuel.

Pero no es sólo una cuestión de hacer números y ya está, ese recorte de cinco mil millones y seguramente una cantidad mucho mayor, se tendrá que hacer a la par de una revisión exhaustiva del presupuesto, para que no se gaste más de lo necesario. El problema es que seguirá habiendo una casta de funcionarios adinerados (cuatro de los magistrados perciben ¡388 mil pesos mensuales!) proclives a negociar la justicia al mejor postor, que es lo que hemos padecido desde hace décadas.

Lo que hay que cambiar es a esos funcionarios acostumbrados a la gran vida y poner en su lugar a gente honesta y dispuesta a servir a las necesidades de la población y para ello no se necesita ganar más que el salario de una maestra, de un trabajador calificado.






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