Mundo Obrero

CÓRDOBA / MOLINO MINETTI

Minetti: nueva falta patronal y conclusiones tras la toma

Los trabajadores de Minetti sufrimos nuevamente el incumplimiento patronal, pero no vamos a dejar que avasallen nuestras conquistas.

Oscar Gariglio

Trabajador de Molinos Minetti

Viernes 30 de agosto | 21:01

Una vez más, los trabajadores de Minetti nos encontramos con retención de tareas. La empresa no abona nuestros sueldos. Es un problema crónico al que no queremos acostumbrarnos. Amparados en un sistema que no es amigo del obrero, estas empresas obtienen altísimos beneficios económicos a costa del pueblo pobre. Más ajuste, más devaluación, más angustia es lo que se ve en el horizonte.

Hasta ahora ningún gobierno pasado, presente y, por lo que se ha escuchado hasta ahora, futuro hizo, hace o hará algo positivo por los trabajadores de a pie. Ningún gran beneficio salió sin lucha ni afuera de las calles protestando. Y mientras tanto nos piden esperar. Siempre esperar. Esperar el segundo semestre, esperar las elecciones, esperar a diciembre un cambio de gobierno ¿Hasta cuándo tenemos que esperar? Mientras esperamos, nos hundimos más en nuestras miserias y nos apalean y nos matan por un pedazo de queso.

Unión, lucha y organización

Los trabajadores de Molino Minetti ya no esperamos. Hemos madurado. Los compañeros que se acercan para hablar con otras organizaciones se sorprenden al escuchar que la lucha que llevaron a cabo fue tomada con interés y como ejemplo por otras fábricas y sindicatos. Ahora saben que un triunfo de los trabajadores de Molino Minetti, es un triunfo de la clase obrera. Por lo tanto, nosotros continuamos con los métodos de lucha históricos de nuestra clase.

Y este ejercicio, de atrasar sueldos, que viene aceitando Minetti no es exclusivo de su planta harinera en Córdoba.

En la provincia de Tucumán hace un mes que los compañeros azucareros están sin cobrar. Ellos también decidieron parar. Luego de peligrar la continuación de la zafra, la intervención del gobierno provincial logró destrabar el conflicto, solo con promesas de pagar el 50 % de la deuda. Pobre promesa de una empresa conocida por hacer caso omiso de los acuerdos firmados.

La zafra requiere millones de pesos de inversión, por lo que seguramente nosotros, los trabajadores, estemos financiando esta nueva zafra.

Asamblea

Como dijo Gregorio Flores en los 70: la asamblea es soberana. Los molineros entendimos que la lucha y el triunfo saldría de las bases. Que las asambleas son la herramienta más importante que tenemos los trabajadores. Asamblea tras asamblea fuimos llevando, como en el 2015, al gremio por el camino que buscamos. Lo comprometimos a la acción. Cumplido los plazos legales se decidió parar las actividades fabriles por el incumplimiento de la patronal de pagar la primera quincena de junio. Hacía unos días que habíamos empezado con asambleas por turno por la falta de ART. Desde el martes 25 de junio comenzamos un nuevo paro en contra de esta empresa que continúa atacando y maltratando a sus empleados.

Paro

Los trabajadores de Molino Minetti no le aguantamos un atropello más a estos empresarios esclavistas. Desde el minuto cero de vencido el plazo para pagar nuestros sueldos, los molineros de Minetti se plantan. Y si la unión hace la fuerza, Minetti es poderosa. Desde el conflicto de 2015 nos fuimos afianzando y fortaleciendo cada vez más. La decisión de parar es unánime.

Piquete

Y desde la asamblea se decide cortar media calzada como método de presión. Salen otras ideas, porque la bronca es grande, pero no queremos gastar todos los cartuchos de una sola vez. Y junto al corte de calles surge la olla popular. Pollo al disco, guisos de arroz o fideos, las tortas fritas son a la mañana, junto al mate cocido. Esta nueva etapa destaca por la solidaridad y compromiso de las distintas corrientes de izquierda. Se aporta al fondo de lucha con dinero en efectivo y mercadería. Lo que no pongamos de nuestros bolsillos para la comida en el piquete, se pone en casa para nuestras familias, y cada pesito suma.

La choripaneada en local del PTS rinde más de 14.000 pesos, más 2.500 de aportes individuales, otros 2.000 de un campeonato de fútbol, 10.000 desde la banca de Izquierda Socialista, 11.700 desde los delegados de UEPC, Luz y Fuerza 4.000. En el festival se juntaron unos 35.000. Los bonos contribución rinden lo suyo. Las muestras de solidaridad son bien recibidas e inmediatamente agradecidas. Los aportes de alimentos y mercadería son igual de valiosos.

Sin el fondo de huelga, el conflicto se haría cuesta arriba. Es una de las primeras acciones que tuvimos presente. Es una parte fundamental de la lucha, que hay que impulsar en cada medida.

Movilización

En el Ministerio de Trabajo las audiencias se suceden y no llevan a buen puerto. Se decide acompañar a los delegados a dichas reuniones. De esa forma demostramos a la patronal que no nos amilanan, que quienes tienen que temblar son ellos. No nos arrodillamos.

Y porque no nos arrodillamos, organizamos una marcha de aproximadamente 7km, que saldría de nuestra fábrica en Altos de Vélez Sársfield hasta el Patio Olmos, concentramos allí unos minutos (esperando otras organizaciones y amigos) y salimos hacia el Panal para entregar un petitorio al gobierno para que tome cartas en el asunto y que garantice la continuidad de esta fábrica que elabora uno de los productos básicos de la alimentación humana.

Toma de fábrica

Y luego de tantas promesas incumplidas, los ánimos estallan y en una asamblea expres se decide cerrar los portones del establecimiento, quedando algunos vehículos dentro de la planta, cuyos dueños son directivos de Minetti. Directivos que en el Ministerio de Trabajo decían no tener dinero para pagar sueldos, pero al verse imposibilitados de usar sus autos prometen entregar un adelanto de aguinaldo de tres mil pesos.

Las sospechas que teníamos sobre la empresa se confirman. Tienen el dinero y no lo entregan. Es más redituable la bicicleta financiera que producir harina para nuestro pan diario.

Fueron treinta y seis días de conflicto, de los cuales dieciocho mantuvimos la planta ocupada. Los ánimos no decayeron, a pesar de las necesidades que padecimos por la falta de dinero.

Esta fue el tercer conflicto que tenemos con la patronal en pocos años. Tres conflictos exitosos. Tres de tres. Una empresa que maltrata a sus empleados no se va a quedar de brazos cruzados. Seguimos esperando el golpe en respuesta, pero no pondremos la otra mejilla. Al contrario. Sumado a nuestro reclamo incluimos el pedido de los compañeros del sector administrativo, que no cuentan con el patrocinio gremial de UOMA porque están fuera de nuestro convenio. A ellos les debían tres meses junto al medio aguinaldo y tras nuestras gestiones se les saldó esa deuda. Este ejemplo de solidaridad debe ser tomado como ejemplo por otros trabajadores.

Otro hito en este conflicto fue la organización de dos encuentros de trabajadores y gremios combativos donde se analizó nuestra lucha y la situación actual del país y ver los pasos a seguir para enfrentar los ataques de este gobierno.

Y aunque, como se dijo más arriba, sabemos que nos toman como ejemplo de lucha y somos uno de los pocos conflictos que ocurren en Córdoba, nos gustaría ser uno más del montón, uno más de muchos conflictos, donde lo normal entre los obreros fuera pelear por nuestros derechos, no dejando que los gobiernos de turno avasallen nuestras conquistas, que tanta sangre nos costaron.






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