Juventud

UNAM

Miles presentarán examen de admisión al sistema abierto y a distancia de la UNAM

Del 9 al 17 de noviembre miles de estudiantes presentaran los exámenes de admisón para el Sistema de Universidad Abierta y a Distancia (SUAyED) de la UNAM.

Viernes 8 de noviembre | 21:31

Además de las convocatorias de febrero y junio, cada año la UNAM lanza una convocatoria para aquellos estudiantes que desean ingresar Sistema de Universidad Abierta y Educación a Distancia (SUAyED) presenten el examen de admisión. Del 9 al 17 de noviembre será cuando el examen se estará aplicando en la Ciudad de México y en las sedes foráneas que la UNAM ha destinado para ello.

Los antecedentes del SUAyED se remontan a inicios de la década de los setenta, como una alternativa para las personas que por distintos motivos no pudieron acceder de manera tradicional a la educación universitaria, puedan hacerlo, aún y cuando sus ritmos de vida no les permitieran incorporarse al sistema escolarizado.

En la actualidad el SUAyED incorpora a miles de estudiantes con una composición social heterogénea. Hay trabajadores, amas de casa, adultos mayores y jóvenes, que en su mayoría además de ser estudiantes trabajan o cursan otra carrera.
Aunque la demanda de ingreso a las licenciaturas que se ofertan en el SUAyED es menor que la demanda para ingresar al sistema escolarizado, esto no oculta el problema de miles de estudiantes que cada año son excluidos de la educación superior también en el sistema abierto y a distancia.

Según la información que aparece en la página de la Dirección General de Administración Escolar (DGOE), para el sistema abierto, este año se ofertan 1895 lugares en 20 programas académicos distintos, mientras que para la modalidad a distancia, los espacios disponibles son 3517 en 19 licenciaturas diferentes.
En la misma página, se señala que para el proceso de admisión de noviembre de 2018, el sistema de universidad abierta ofertó 1890 lugares para 6708 aspirantes, mientras que en la modalidad a distancia se abrieron 2395 espacios para 9243 aspirantes. Estas cifras indican que para el primer caso se excluyó al 71.75% y en el segundo al 74.09% de los estudiantes que buscaron un lugar.

Sin lugar a duda, el acceso a la educación superior continúa siendo un derecho negado para amplios sectores de la población, sobre todo para los más pobres. Durante los gobiernos anteriores y el actual la situación sigue siendo la misma e incluso se agrava año con año, resalta que durante la campaña electoral de AMLO y MORENA prometió de que de ganar la presidencia se tendría una política de cero rechazados de las universidades públicas y de eliminación de los exámenes de admisión, pero la realidad poco ha cambiado para los miles de estudiantes que siguen sin acceso a la educación universitaria, pública y gratuita.

El examen de admisión es un mecanismo para justificar la exclusión de miles de estudiantes bajo el argumento de que no hay lugares para todos y, por lo tanto, debe haber un mecanismo para que ingresen solo “los mejores”. Se hace responsable al estudiante de las carencias educativos, económicas, infraestructurales de su educación básica, y se libera al Estado de toda responsabilidad por la falta de presupuesto y las pésimas condiciones en la que se encuentras la escuelas, así como las deplorables condiciones de trabajo dentro de las mismas.

Es necesario pelear por el acceso irrestricto a las universidades, de la mano de terminar con la injerencia educativa y financiera de los grandes sectores empresariales en la educación pública. Esto implica que se destine recurso para ampliar la infraestructura de las universidades públicas del país, garantizando la estabilidad laboral de sus docentes y trabajadores, ampliando de manera significativa la matrícula estudiantil.

Si de verdad se quiere alcanzar la meta de cero rechazados de las universidades públicas es necesario, que más allá de los discursos de campaña, se incremente el presupuesto destinado a la educación superior. Contrario a ello, durante su primer año, el gobierno de AMLO ha priorizado y destinado mayores recursos para el pago de la deuda externa o la formación de la Guardia Nacional, mientras el incremento al sector educativo apenas y alcanza a la inflación.






Temas relacionados

Educación pública   /   UNAM   /   Educación   /   Juventud

Comentarios

DEJAR COMENTARIO