Sociedad

CIENCIA

Metaverso: huidas del mundo pandémico en crisis

De acuerdo a las nuevos sitios especializados en tecnología existe un nuevo proyecto que cambiaría el mundo de los gamers y con ello del internet.

Viernes 10 de julio | 15:20

Dice el sitio Gebeta que “definir el Metaverso, el siguiente gran avance tecnológico al que aspira no sólo el mundo del videojuego, sino también el del entretenimiento. Un reto que, tras la inversión de 250 millones de dólares de Sony, parece cada vez más cercano para Epic Games.”

La pandemia vino a recordarnos que el mundo ya se había vuelto, mucho tiempo atrás de la pandemia, en una verdadera pesadilla y los empresarios nos quieren hacer que nos olvidemos de ella por medio de una nueva realidad virtual.

La propuesta de hacer un Multiverso nació luego de la película ’Ready Player One’ que es una obra de Ernest Cline publicada en 2011 y llevada al cine por Steven Spielberg. En ella se cuenta la historia de Wade Watts, un chico que se pasa el día dentro de OASIS, un mundo virtual en el que puede ser la persona que le dé la gana.

La histórica inversión de Sony y Epice Games tiene como objetivo un universo virtual al que se entra desde un dispositivo que permite crear una realidad ficticia sostiene Juan Manuel Domínguez para diario Perfil “ un lugar donde se da una experiencia colectiva gracias al espacio compartido por millones de personas (que desde una conexión virtual pueden “sentir” y “recorrer” físicamente ese universo)”

Se trata de un Metaverso en el que vivimos una experiencia de disociación, una realidad aparte, un mundo nuevo, distinto. Esta inversión se realiza en medio de una de las crisis históricas del capitalismo y busca que los usuarios olvidemos el mundo real.

¿De qué huimos?

La cantidad de especies en peligro de extinción es alarmante. El control de los grandes corporativos sobre los individuos por medio de la tecnología es inimaginable: hoy pueden saber en dónde estamos, dónde estamos y a dónde vamos y hasta qué queremos con los algoritmos a disposición de las grandes empresas y gobierno.

La migración había llegado a una situación límite. Las ciudades cada vez más son inhabitables por la falta de agua, por el precio de las casas y pisos, porque no cabemos. La crisis económica está por llegar como nunca la habíamos visto. Dice el Fondo Monetario Internacional que la crisis que viene será peor que la de 1929.

Las enfermedades psicológicas han adquirido un nuevo pico: 6 de cada 10 tienen efectos en este sentido, estrés y bournout. La crisis climática ha llegado al límite: David Harvey sugiere que el COVID-19 es una venganza de cómo el sistema capitalista destruye la naturaleza. Los mares, los ríos, el aire convertidos en mercancía llegan a un límite: hay quienes dicen que no pasa de 200 años para que desaparezca el mundo tal y como lo conocemos.

La gran crisis que vivimos es la síntesis de todas las convulsiones posibles. Es imposible enumerar las relaciones de dominio que generan esta catástrofe. Pero todos, sin saberlo, estamos conscientes de los temas que son la esencia del desastre. Crisis de energía: el fin de los combustibles fósiles.

Crisis del empleo: 2 millones de personas no tienen trabajo en México... según el INEGI, y a cifra que crecerá con el COVID-19 será a un millón más. Crisis ecológica: el científico Stephen Hawking sugirió que estamos destruyendo en planeta. Su teoría le llevó a pensar la ocupación de Alpha Centauri.

Crisis demográfica: no existen cálculos de los que viajan sobre el tren de la “Bestia” para el sueño americano. Vienen de Nicaragua, Salvador viajan a Estados Unidos, ni pensar en Europa. Crisis del feminicidio: 80% del continente sucede en México como cáncer en comparación con América Latina.

La mitad de la población mundial no tiene acceso al agua potable. El mismo parámetro para pensar el analfabetismo. En México el 45.5 por ciento de la población, 53.3 millones de personas vive en pobreza. Pero en el mundo es más que el 60%. mundo se ha convertido en una pirámide de la miseria: un monumento a la explotación.

No requerimos de la evasión. Es necesario imaginar un mundo enteramente nuevo que nacerá de las fauces del sistema actual de dominio. No es un mundo que emergerá de la evasión, sino resolviendo las contradicciones del sistema mismo; debemos pensar una sociedad de la obsolescencia y transitar a una de bienes duraderos esto quiere decir que debemos poner un freno de emergencia a la producción indiscriminadas de mercancías. Es mejor que cambiemos el sistema, no tenemos que conformarnos con el que ya tenemos que nos lleva al borde del desastre.






Temas relacionados

Sociedad

Comentarios

DEJAR COMENTARIO