Mundo Obrero México

TRIBUNA ABIERTA

La insensibilidad humana de las autoridades de la SEP

Denuncia de una docente especialista sobre las exigencias arbitrarias y absurdas de las autoridades de la SEP en plena contingencia. Invitamos a maestras y maestros a expresar su opinión por Izquierda Diario México.

Martes 7 de abril | 19:49

1. Hace unos días se nos solicitó por medio de un correo electrónico llenar un formato relacionado con las estrategias generadas para la población educativa que conforman las Unidad de Educación Especial y Educación Inclusiva (UDEEI) y los Centros de Atención Múltiple (CAM), con el fin de dar seguimiento pedagógico a los aprendizajes desde el hogar derivado de la contingencia causada por el COVID 19 (estrategia “Aprende en casa”). Se nos exigió devolver dicho formato lleno el mismo día, antes de las 12:30 hrs., con el argumento de que “no estamos de vacaciones” y que pueden disponer de nuestro tiempo en horas laborables.

2. Parece que hay alguien sentado ideando desde la comodidad de su hogar cómo estar hostigando al magisterio. Dos semanas después de que empezó la suspensión de actividades escolares, se les ocurrió solicitar apresuradamente lo que debieron de haber requerido desde el inicio de la contingencia. No conformes, te invitan a formar grupos de WhatsApp para que los padres o madres de familia te envíen evidencias de las actividades académicas que realizan sus hijos en casa, contraviniendo la guía operativa que señala que los docentes no podemos formar este tipo de grupos.

Cabe mencionar que una de las funciones de la maestra o el maestro especialista de las UDEEI es asesorar, orientar y acompañar al docente de grupo para generar y/o favorecer ambientes inclusivos de forma corresponsable. Si bien antes de la suspensión de clases pudimos sugerir algunas actividades para que nuestras alumnas y alumnos desarrollen en casa, el anuncio de la suspensión se realizó cuatro días laborables antes, por lo que elaborar actividades conjuntas en los grupos que se atienden era prácticamente imposible y las evidencias de las orientaciones realizadas previamente se quedaron en nuestros centros de trabajo.

3. La falta de sensibilidad ante la emergencia sanitaria, que no es sólo nacional sino mundial, no tiene límites; los padres y las madres de nuestros alumnos tienen, en general, una situación precaria; no sabemos si los están despidiendo o suspendiendo sin goce de sueldo de sus centros de trabajo, si tienen el sustento económico para sobrevivir en esta contingencia y sobre todo la angustia que produce la incertidumbre de saber si sobrevivirán o no.

Hacerlos responsables de que sus hijos aprendan o no en estas condiciones es una carga emocional que dispara los niveles de ansiedad, al tratar de cumplir con los programas de estudio a través de mecanismos virtuales, aunado al confinamiento obligatorio que eleva de por sí los niveles de estrés. El diseño de estrategias debería estar a cargo de autoridades especialistas en el tema y que promuevan el sano desarrollo artístico, de esparcimiento y relajación en el hogar y no con contenidos académicos que difícilmente un niño podrá desarrollar frente a la emergencia que vivimos.

4. Los docentes no estamos excentos del estrés en el que está sumergida la sociedad y nos salen con su epidemia de “formatitis” en la que está basada la educación actual, que no abona en nada al desempeño y logro de los aprendizajes y sí en el aumento del estrés. Esto no es de ahora sino desde hace años.

Los docentes también somos padres de familia a los que los maestros de nuestros hijos nos están exigiendo cumplan con sus actividades académicas en casa; tenemos a nuestros padres de edad avanzada a los que tenemos que cuidar; nosotros mismos estamos en edad de vulnerabilidad o padecemos alguna enfermedad crónica degenerativa y también estamos confinados al aislamiento.

Como docente y maestra especialista exijo que las autoridades se abstengan de estar intimidado a las maestras y maestros solicitando información que en estos momentos es poco relevante para el seguimiento pedagógico y respeten la contingencia sanitaria en la que estamos viviendo.

Invitamos a nuestros lectores a denunciar sus condiciones laborales en medio de la pandemia de manera anónima aquí.

* María Elena Santillán Carrillo es maestra especialista de la CDMX.






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