Política México

ELECCIONES ESTADO DE MÉXICO

La exigencia de alianza de AMLO al PRD: ¿maniobra o preocupación real?

En el último año, el Morena, con Andrés Manuel López al frente, ha venido remontando en las encuestas electorales, preocupando seriamente al gobierno de Peña Nieto y a los dos principales partidos del país (PRI y PAN), así como al cada vez más desprestigiado centroizquierdista PRD. Desde esta posición AMLO le exige al PRD, al PT y MC que se definan ya por la candidatura de Delfina Gómez en el Edomex.

Martes 9 de mayo

Para todos es claro que las elecciones para gobernador en el Estado de México repercutirán significativamente en las presidenciales del 2018, donde el posicionamiento progresivo del Morena amenaza golpear el poder que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) ha mantenido durante más de 80 años en esa entidad. Y a la vez atenta contra el poderoso grupo Atlacomulco, que viene decidiendo los destinos del país desde la época de la fundación del Partido Nacional Revolucionario (PNR) en 1929.

El PRI, el Partido Acción Nacional (PAN), y el Partido de la Revolución Democrática (PRD) no contaban con un escenario donde el Morena, fortalecido a nivel nacional, le disputara seriamente la gubernatura del Edomex al gobierno.

Es que Andrés López Obrador está capitalizando la crisis de legitimidad del régimen, la descomposición social en el país, el descontento popular que la alternancia profundizó con sus planes de miseria y autoritarismo, la inseguridad, la corrupción de los tres partidos principales del Congreso, y las fatales consecuencias de la “guerra” contra el narco y la militarización del país.

Sin embargo, el ascenso del Morena se aceleró con la profunda crisis del PRD y su ubicación ante la descomposición social y política que atraviesa el país –por ejemplo, la matanza de Iguala–. El sol azteca desdibujó su carácter de centro-izquierda en tanto se integraba más al régimen antidemocrático. Mientras, sus principales dirigentes (y corrientes) llegaban a acuerdos con partidos de derecha como el PAN para ir juntos a elecciones en varios estados y votar leyes antipopulares en el Congreso.

El sol azteca cedió así un gran espacio para el surgimiento del Morena como una alternativa de proyecto de centroizquierda, que ha logrado el apoyo de una parte importante de la población que espera que enfrente al PRI. Para muchos analistas, eso abriría la posibilidad que se “complete” la transición política que no se logró con los pasados gobiernos de “la alternancia”.

Y es que hoy López Obrador es el único político que ante sectores de masas aparece como verdadero opositor al PRI y las instituciones. Aunque en los hechos, es un defensor de las mismas, como por ejemplo, cuando pidió al magisterio que en el 2016 se movilizó en las calles contra la reforma educativa, que no desestabilizara al gobierno de Peña Nieto.

Pero el mantenerse ante sus simpatizantes con una imagen de político honesto cuya bandera principal es la lucha contra la corrupción –para él, una fuente importante de recuperación del presupuesto y base para planes sociales asistenciales– le permite aparecer a los ojos de importantes sectores de la población como una "esperanza" de recambio gubernamental ante el desprestigio de lo que llama "la mafia en el poder". Esto, pese que anunció que no va a tomar “venganza” contra Peña Nieto y otros políticos.

Escenario electoral en medio de la crisis nacional

El Estado de México es la circunscripción electoral más grande del país (con 16,187,608 millones de habitantes, censados hasta el 2015), con el mayor número de votantes de México y que aporta el 9.8% del PIB nacional. Pero también es la que cuenta con el mayor número de feminicidios del país, un gran desempleo, pobreza e inseguridad, y con una alta composición obrera precarizada.

Las elecciones del 2017 son un panorama adverso para el PRI que está pagando también el lastre que significa hoy el desprestigio del “primer priísta del país” que impuso a la población las reformas estructurales que privatizan más la economía, los servicios, la educación y la cultura.

Sin embargo, el desgaste del PRI no garantiza por sí mismo que pierda la presidencia frente al Morena o incluso ante una eventual alianza PAN-PRD. Para este fin, el PRI ha concentrado en la entidad a gran parte del gabinete, a sus más experimentados “mapaches” (promotores), de millonarias sumas de dinero que utiliza para comprar el voto de manera anticipada; y una política electoral fraudulenta que las autoridades electorales solapan descaradamente, además la campaña de desprestigio contra el dirigente del Morena.

Al estar presente el fantasma del fraude electoral, el Morena requiere una votación contundente que impida la manipulación del conteo de votos. Un "empate técnico" lo resolvería el PRI a su favor.

Ganar ese feudo electoral es vital para mantener la presidencia del país en 2018 y aplicar los planes que demanda el imperialismo, así como los negocios millonarios de los funcionarios y dirigentes priístas.

Un ultimátum que puede ahondar la crisis del sol azteca

El giro a izquierda que expresan millones en el país al apoyar al Morena en rechazo a la alternancia del PRI y el PAN (precarización, y inseguridad, reformas estructurales, militarización, etc.), profundiza la crisis que atraviesan el PAN y el PRD. En medio de la crisis de confianza de su dirección que muestra la intención de ir a una alianza con el PAN en el 2018, el emplazamiento de López Obrador a que el PRD se sume ya (además del PT y el MC) al apoyo a la campaña del Morena en el Estado de México, puede profundizar la discusión en el PRD y provocarle una crisis mayor.

Es una jugada preventiva que pone a la defensiva a los principales dirigentes perredistas, quienes exagerando las posibilidades del PRD contra la candidata del Morena, Delfina Gómez, se dicen amenazados y presionados por el tabasqueño que temería (según ellos) que el PRD lo supere en votos.

AMLO, conocedor del descontento de importantes sectores de la base perredista, pega en un punto clave al exigirle recientemente a la dirección que “dejen de involucrarse con la mafia del poder”, de lo contrario el Morena irá solo en el 2018. Ya en septiembre del año pasado López Obrador declaró: “Si el PRD se deslinda claramente del PRI, del PAN, el gobierno y lo que fue el pacto por México; “si se mantiene una clara distancia con el régimen, podríamos analizar el sentarnos a platicar”.

Con este tremendo misil, AMLO está haciendo política –a partir de la necesidad real de votos– para debilitar cualquier futura alianza del PRD con el PAN y provocar una desbandada de sectores del sol azteca.

Una cosa es segura. Todo proyecto de centroizquierda, al no ser anticapitalista, mantendrá las bases de este sistema de explotación y opresión; y ninguna política asistencialista en el Edomex acabará con la miseria y la barbarie capitalista.

Para dar una salida favorable a la clase trabajadora y a los sectores populares ante la crisis que atraviesa el país es indispensable luchar contra esta democracia de los ricos e imponer, mediante la movilización revolucionaria, un gobierno basado en la democracia obrera, que resuelva los problemas de las grandes mayorías que la “transición pactada” nunca contempló resolver. Y que avance en la transformación radical de las relaciones de propiedad en el campo y la ciudad –donde un puñado de magnates vive a costa del trabajo de las mayorías– a las cuales están subordinadas las formas de dominación políticas. Para ello, es necesario que los trabajadores –en forma independiente de los empresarios y los partidos del Congreso– se pongan al frente de esta tarea, con el apoyo de los demás sectores explotados y oprimidos de la población. Para avanzar en esa perspectiva, es urgente construir una alternativa política, socialista y revolucionaria, de los trabajadores, las mujeres y la juventud.






Temas relacionados

Elecciones 2017 en México   /   Política México   /   MORENA   /   PRD

Comentarios

DEJAR COMENTARIO