Política México

¿PRESUPUESTO NEOLIBERAL?

La 4T a través del presupuesto de egresos ¿ha cambiado algo?

Con el análisis histórico del presupuesto de egresos, se pueden aproximar algunas de las características de la 4T, ya que permite mostrar sus compromisos, prioridades y puntos de inflexión a través de la orientación del gasto público que ha propuesto en lo que va de su sexenio.

Lunes 12 de octubre | 20:41

¿Ha cambiado sustantivamente el rumbo del país con la llegada de López Obrador al gobierno federal? Si es así, ¿Cómo verificarlo?

Con el análisis histórico del presupuesto de egresos, se pueden aproximar algunas de las características de la 4T, ya que permite mostrar sus compromisos, prioridades y puntos de inflexión a través de la orientación del gasto público que ha propuesto en lo que va de su sexenio.

Sin ser exhaustivos, a continuación, presentamos algunos rubros desde donde se pueden apreciar algunas de sus características.

El pago de la deuda pública, la prioridad

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) estima la actual deuda pública en 52 % del PIB. Esto equivale a la cifra estratosférica de 12 billones 335 mil 962 millones de pesos, lo cual representa un aumento del 16 % con respecto al sexenio de Peña Nieto.

López Obrador ha insistido que esta deuda ilegítima, que no representa ningún beneficio para la sociedad, se seguirá pagando. El proyecto del presupuesto 2021 pretende destinar 541 mil millones de pesos para su pago, el 8.6 % del presupuesto de egresos del próximo año.

Si obtenemos el promedio de los últimos cuatro sexenios, se aprecia un compromiso continuo que el Estado mexicano ha asumido con el capital financiero, el cual es el principal beneficiario de estos pagos.

Hay que enfatizar que mediante el endeudamiento público el capital financiero logra anclar sus colmillos sobre una parte de la llamada riqueza nacional y subordinar al Estado.

Educación Pública

El gasto de educación propuesto para 2021 asciende a 338 mil millones de pesos, lo que representa el 5.3 % del presupuesto total.

Si realizamos el comparativo con los sexenios anteriores vemos que el gasto en Educación Pública ha venido decayendo con respecto al gasto total, el cual siempre va en ascenso.

Bienestar

El rubro que antes de la actual administración federal se designaba como Desarrollo Social y ahora se denomina Bienestar, propone un presupuesto para el próximo año de 189 mil 970 millones de pesos. Lo que representa el 3.02 % del presupuesto total.

Este rubro representa uno de los pilares del “cambio” anunciado por la 4T, en Bienestar están incluidos dos de sus programas estelares: la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores, el cual es uno de los programas que más presupuesto recibe (más de 100 mil millones de pesos) y Sembrando Vida.

Haciendo el comparativo, el promedio del porcentaje de los recursos destinados a Bienestar, tiene un aumento del 0.56 % con respecto al sexenio peñanietista.

Salud

Para Salud, el gobierno federal propone destinar 145.5 mil millones de pesos, el 2.31 % del presupuesto total para el próximo año. Un aumento de 16.5 mil millones con respecto al año pasado.

El presupuesto para 2019, sin pandemia, fue de 2.13 %; y para este año se había contemplado un presupuesto del 2.11 %, es decir una disminución con respecto del gasto total.

Con Calderón, que le tocó la pandemia de la influenza A-H1N1, se realizó un raquítico aumento para el ramo: del 2.79 % para 2009 pasó al 2.83 % para el 2010.

Es sorprendente que, ante la actual crisis sanitaria, de una dimensión mucho mayor que la del 2009, el gobierno federal haya propuesto un aumento para Salud de apenas el 0.20 % del presupuesto total para el 2021.

Defensa Nacional

El gobierno de la 4T propuso un robusto aumento nominal para el gasto de la Defensa Nacional. De 93.6 mil millones de pesos aprobados en 2019, se elevó a 94 mil millones en 2020; para 2021 se pretenden asignar 112.5 mil millones. Esto significa un aumento de 18 mil millones de pesos.

Es una ironía de un gobierno que había anunciado que no iba a reprimir y del cual se esperaba que sacaría al ejército de las calles, haya aumentado notablemente el presupuesto para este ramo, el cual pasa del 1.54 % al 1.79 %. En el comparativo sexenal, se aprecia el creciente aumento en términos porcentuales.

Energía

A partir del presupuesto aprobado para 2010, el calderonismo “abandonó” el ramo. El gasto asignado cayó estrepitosamente, de 43.8 mil millones en 2009 pasó a 3.1 mil millones de pesos. El peñanietismo consumó esta política con la aprobación de la Reforma Energética.

La política de la 4T, con su plan de recuperación de Pemex, ha buscado contrarrestar esta situación. A partir de su primer presupuesto aprobado en 2019, logró que para el sector se destinarán 27.2 mil millones de pesos, en contraste con los 2.4 mil millones de 2018; esto representó un repunte del 0.05 % al 0.47 % con respecto al gasto total. Para 2020 se aprobó el 0.79 % y para el siguiente año se pretende que sea del 0.75 %.

La política energética es uno de los pocos ramos que representa un visible punto de inflexión respecto el sexenio de Peña Nieto. Sin embargo, el monto asignado no tiene comparación con lo asignado al pago de la deuda, ni porcentualmente y mucho menos nominalmente. Incluso está por debajo de lo asignado para Seguridad Pública y Poder Judicial. Ambos rubros improductivos.

Ciencia y Cultura

El presupuesto nominal asignado al Conacyt, sólo experimentó un aumento visible en los años 2014, 2015 y 2016, cuyo presupuesto rebasó los 30 mil millones de pesos, que promediaron el 0.71 % del presupuesto total de cada año.

Las oscilaciones de los años posteriores se han dado a la baja, el presupuesto para 2021 pretende asignar 26.5 mil millones de pesos, lo que representa el 0.42 % del presupuesto total, porcentaje idéntico para 2019 y 2020.

Para Cultura el panorama es más adverso, en lo que va el periodo del lopezobradrismo, han estancado el presupuesto en exactamente el 0.22 % con respecto al total. Para el próximo año proponen lo mismo, nominalmente aumenta de 13. 5 mil millones de pesos a 13.9 mil millones, pero el porcentaje con respecto al gasto total se queda igual: 0.22 %.

Revisando algunos documentos oficiales, se puede apreciar que de casi 22 mil millones que se destinaban a Cultura en 2015, para 2021 apenas rozaría los 14 mil millones, una disminución de 8 mil millones. Esto significa una nítida disminución tanto nominal como porcentual para la Cultura.

En INAH e INBAL, por ejemplo, que son los que absorben la mayor parte del presupuesto para Cultura, los recortes y el estancamiento presupuestal ha repercutido directamente en despidos y mayor precarización de las y los trabajadores pertenecientes a estos dos institutos.

Turismo

Por último, nos interesa el caso del ramo Turismo, ya que para el presupuesto del 2021 se propone un aumento del 667 % con respecto del año anterior. Pasa de 5 mil millones a 38.6 mil millones de pesos, esto es, del 0.08 % al 0.61 % con respecto al gasto total. De aprobarse este aumento, en términos generales constituye un visible aumento (un cambio) con respecto a los sexenios anteriores.

Hay que señalar que una de las características del neoliberalismo es impulsar proyectos de carácter subordinado al capital trasnacional. La apuesta al Turismo tiene este marco de referencia, pues no se trata de impulsar Ciencia y la Tecnología (ramos orientados a la producción), sino de anclar el desarrollo económico en un nicho improductivo con fuertes intereses extranjeros, que deja grandes derramas económicas. Para 2016, México ocupaba el octavo lugar en cuanto a recepción de turistas, con 35 millones de personas, y el decimocuarto en ingresos por este concepto.

Conclusión

Con los rubros analizados aquí podemos puntualizar algunas conclusiones:

  •  Donde la 4T se propone un “cambio” para el Bienestar social, este se debate apenas en décimas porcentuales; lo que contrasta con el aumento del punto porcentual para el pago de la deuda pública.
  •  Energía y Turismo son dos rubros en los que se aprecia un cambio en la política presupuestaria, pero que, sin embargo, no son un indicativo categórico para determinar un punto de inflexión a la política neoliberal.
  •  El declarado estancamiento del gasto para Ciencia y Cultura, da muestras de un desinterés de facto para estos ramos.
  •  El aumento que se propone para Defensa Nacional, 18 mil millones, es mayor que el aumento para Salud y rebasa en 4 mil millones el presupuesto total para Cultura.

    El gobierno de la 4T ha renunciado a recaudar recursos extraordinarios para enfrentar la crisis. Se ha negado a cancelar del pago de la deuda ilegítima y no ha gravado impuestos a las grandes fortunas. Esto expresa en las grandes limitaciones y pocos recursos para afrontar la pandemia y la crisis que ha generado. La política neoliberal de impedir el déficit fiscal que también asumió este gobierno, constituye otra limitante.

    La reorientación del gasto prácticamente no tiene margen de maniobra, si hay aumento en unos rubros, se nota con la descompensación catastrófica en otros. Lo que se traduce en los minúsculos apoyos que otorgan los programas sociales a costa de lanzar una violenta ofensiva contra las y los trabajadores estatales, que terminan en la vorágine del despido y la precarización laboral, donde las mujeres resultan ser el género más afectado.






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