Mundo Obrero Chile

PARO 22M

Importante marcha convocada por la CUT expresó distintas posturas en el movimiento sindical

La convocatoria reunió a miles de trabajadores en distintas ciudades del país. Se expresó un ánimo de rechazo a los políticos tradicionales, la corrupción y los abusos empresariales, junto con una desconfianza al discurso oficialista de la dirigencia de la CUT.

Martes 22 de marzo de 2016 | 21:24

En Santiago se realizaron cuatro marchas, las que confluyeron en la Alameda congregando alrededor de 20 mil manifestantes. En Concepción marcharon alrededor de siete mil; en Temuco unas mil personas; casi dos mil en Valparaíso; en Antofagasta asistieron tres mil trabajadores; en Lota otros mil manifestantes. También hubo acciones en Arica, Calama, Copiapó, Chañaral, Puerto Montt, entre otras ciudades.

Pese a que no hubo paro efectivo, sin duda se trató de una movilización importante y masiva. A diferencia de otras marchas, ésta fue protagonizada fundamentalmente por trabajadores, quienes fueron convocados por demandas que van más allá de lo gremial.

Sin embargo, la movilización no fue multitudinaria, alejándose bastante de las cifras entregadas por la CUT, cuyos dirigentes aseguraron que marcharon unas 100 mil personas en Santiago y casi 500 mil a nivel nacional.

Diversos sindicatos se hicieron presentes

En la marcha central realizada en Santiago, participaron diversas organizaciones sindicales. Entre ellas, los trabajadores de la Salud, de la Ajunji, de Integra, sindicatos de la Salud UC, Comudech, trabajadores a Honorarios, Aneiich, AFUCH, Comudech, Anfusem, Afupro (judiciales), Confusam, funcionarios del Campus Gómez Millas de la Universidad de Chile, Colegio de Profesores comunales Recoleta, Quilicura, Peñalolén, trabajadores del Sernam, entre otros.

Si bien primaron los trabajadores del sector público, también se hicieron presentes trabajadores del Centro Cultural GAM, trabajadores postales de Correos Chile, sindicatos del sector industrial agrupados en la Constramet, manipuladoras de alimentos, trabajadores de Falabella, Lider, Homecenter, La Polar, VTS, Latam, entre otros.

De los sectores estratégicos de la economía, fueron los mineros del norte quienes se movilizaron de manera más activa. En la mañana se realizaron barricadas y cortes de ruta en los accesos a Antofagasta, específicamente en La Negra, Salar del Carmen y Cerro Moreno.

Fueron los trabajadores del Frente de Trabajadores Mineros, la Coordinadora de Trabajadores de Antofagasta y la Federación Minera de Chile, quienes encabezaron dichas acciones, que luego dieron pie a una importante marcha en el centro de Antofagasta.

También los funcionarios públicos de Atacama, quienes llevan más de dos semanas en paro, realizaron acciones de protesta y movilización en el marco de un endurecimiento del gobierno frente a sus demandas.

El movimiento estudiantil no desplegó toda su fuerza, lo que se condice con la cuestionada decisión de los dirigentes del CONFECH de no adherir oficialmente con la movilización. Aún así, estudiantes de la Universidad de Chile y del ex Pedagógico marcharon junto a los funcionarios de dicha universidad, como también estudiantes secundarios del Instituto Nacional, Liceo 7, Darío Salas, Manuel de Salas, Alessandri, Confederación Suiza marcharon junto a sus profesores.

El discurso de la dirección oficial de la CUT pretende encubrir al Gobierno

No es secreto para nadie que el objetivo de las cúpulas de la Central era realizar una demostración de fuerzas para incidir en la tramitación de la reforma laboral, sin impulsar un rechazo a la misma ni romper relaciones con el gobierno.

"Ciertamente que no sería justo decir que es contra la reforma laboral, porque hemos pedido que los pilares fundamentales de ésta se resguarden, y lo que no queremos es que se retroceda respecto de lo comprometido", afirmó Bárbara Figueroa.

Según la propia convocatoria de la CUT, la movilización se realizaba en rechazo a los “sectores conservadores” de la Nueva Mayoría. Durante la marcha, varios dirigentes sindicales ligados a las dirigencias oficialistas apuntaron sus dardos al senador DC Andrés Zaldívar.

Fue este el discurso que reafirmó Bárbara Figueroa en el acto central. La propia burocracia sindical de la CUT, del PC y la Nueva Mayoría, fueron quienes atentaron contra un Paro General efectivo, al cual llamaron pero en ningún caso organizaron ni garantizaron. Su política de apoyo al gobierno empresarial de Bachelet, su estrategia de confianza y presión en el parlamento de los corruptos, y su negativa a preparar activamente el paro, atentaron contra éste. Esta política de colaboración con los empresarios y sus representantes políticos es la que provoca por otro lado, que diversos sectores también se hayan restado de la movilización. Está planteada una lucha contra la burocracia sindical, para recuperar los sindicatos y la CUT y orientarlos en una política combativa e independiente de la burocracia sindical.

Múltiples voces disidentes se hacen presente

Pero pese a las intenciones de los dirigentes de la CUT, miles de trabajadores tomaron la convocatoria como una oportunidad de posicionar sus propias demandas y expresar en las calles su descontento y ánimo de movilización.
Junto con esto, muchas pancartas y gritos hacían alusión al rechazo al gobierno, a los políticos y empresarios corruptos, lo que a ratos chocaba con la direccionalidad que quería darle la cúpula de la CUT. Tan es así, que durante el discurso de Bárbara Figueroa no se escucharon solo aplausos, sino que también pifias.

Trabajadores del Hospital Barros Lucos desplegaron un lienzo que decía "ni con el gobierno ni con los empresarios. Que no decidan por nosotros". El sindicato del GAM posicionó la consigna "no mas corrupción ni colusión, no a la reforma laboral, derecho a huelga efectivo, negociación por rama, fin al subcontrato y equidad de genero". Trabajadores de Correos Chile marcharon con un lienzo que decía “dirección de la CUT y parlamentarios: colusión de mercenarios”.

Diversos trabajadores críticos a la conducción lograron reunirse en la Alameda y dirigentes como Brisa Galvez, presidenta de la Fenats del Hospital Barros Luco, Edward Gallardo, del sindicato minero SCM y director nacional de la CUT, delegados de base de Correos Chile, entre otros, plantearon públicamente su postura crítica frente a la conducción de la CUT y su subordinación al gobierno.
Participaron también trabajadores de Alternativa Obrera, quienes desplegaron un lienzo llamando a que la CUT rompa con el gobierno y otro en apoyo a la combativa lucha de los trabajadores en Atacama.

Paralelamente, la agrupación de trabajadores por una mejor reforma laboral, la Unión Portuaria del Bio-Bio, Confederación de sindicatos bancarios y afines, trabajadores Starbucks y dirigentes del sector público del "movimiento cabreados", se manifestaron frente al Ministerio del Trabajo en contra de la reforma laboral del gobierno.

El desafío constituir un bloque disidente a la burocracia sindical de la CUT

Se trató, pues, de una marcha importante, protagonizada fundamentalmente por trabajadores y que reflejó las diversas posturas existentes en el movimiento sindical. Miles de trabajadores expresaron un ánimo de movilizarse y de rechazo a los políticos corruptos del oficialismo y la oposición.

Las voces críticas tienen un significado sintomático y no fueron pocas, sin embargo, todavía no logran articularse para ser una alternativa a los dirigentes oficiales de la CUT.

Participar con una postura propia en la movilización es un primer paso. Se requiere que el ánimo masivo que recorre a los trabajadores en rechazo al régimen político logre traducirse en golpes concretos a la burocracia sindical, que es la principal guardiana de los intereses de los partidos patronales al interior de las organizaciones sindicales. Por eso criticamos también a las organizaciones sindicales y de izquierda que se restaron deliberadamente del paro. ¿No era una oportunidad para que todas aquellas organizaciones sindicales y de la izquierda que rechazan la reforma y denuncian al gobierno y las direcciones de la CUT constituyéramos un polo unitario y combativo que combata la política oficial de la CUT? ¿No hubiera sido mucho más fuerte una voz alternativa a la burocracia sindical de la CUT si un bloque anti-burocrático y combativo unitario hubiera preparado activamente la movilización, con paro efectivo en los sindicatos que se reclaman disidentes y con cortes garantizados desde la mañana le hubiera dado un carácter combativo contra el gobierno y contra la propia burocracia sindical del PC y la Nueva Mayoría? Haciendo marchas y paros "paralelos" no se enfrenta a la burocracia, más bien, le permite que siga manteniendo el control burocrático de las organizaciones.

La exigencia de que la CUT rompa con el gobierno e impulse un plan de lucha para enfrentar la reforma laboral, para acabar con el Código Laboral de la dictadura y conquistar el derecho a huelga sin restricciones, la negociación ramal, el fin al subcontrato, entre otras demandas centrales, permite golpear concretamente a los dirigentes oficiales. Restarse de esta batalla sólo les permite seguir manteniendo el control de las organizaciones sindicales, que debemos recuperar.






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