DESAPARICIÓN FORZADA

Fue el Estado: el estudiante Marco Antonio sí fue víctima de desaparición forzada

El 23 de enero de 2018, Marco Antonio, estudiante de la Escuela Nacional Preparatoria No. 8 de la UNAM, fue detenido arbitrariamente, una semana después fue encontrado a más de 35 km golpeado y desorientado.

Joss Espinosa

@Joss_font

Miércoles 22 de mayo | 16:38

Tras más de un año del suceso que evidenció la violencia y salvajismo de la policía de la CDMX y su colusión con otras corporaciones policíacas como la del Estado de México, un juez otorgó un amparo a la familia y a Marco Antonio para que se investigue su caso como desaparición forzada.

A pesar de que en 2018 el gobierno de la CDMX intentó negar que fuese un detención arbitraria, que posteriormente fue acompañada de tortura física y psicológica, las evidencias fílmicas así como la de los testigos que se encontraban en las inmediaciones de la estación del Metrobús al norte de la Ciudad aquel día dicen lo contrario.

Según el amparo otorgado se determinó que los agente de la Secretaría de Seguridad Pública cometieron una violación mayor a los derechos humanos del entonces menor de edad, y por ende también resuelve la reintegración total de los daños por parte del Estado al joven, seguido de otorgarle seguridad federal por el hecho

Un amparo, la misma policía y la "nueva" estrategia de seguridad

Pese a la resolución legal formal, la realidad de cientos de jóvenes de la periferia de la CDMX y el área metropolitana del Estado de México sigue siendo la de las detenciones arbitrarias, el hostigamiento por parte de la policías y del ejército en las zonas militarizas, peros obre todo la de las pocas oportunidades de acceso a le educación pública y a un trabajo con prestaciones sociales y laborales.

El caso de Marco Antonio se ha vuelto un caso insignia de la brutalidad con la que se trata a los jóvenes en este país, y donde desde el inicio de la Guerra contra el Narco en 2006, junto a las mujeres y los trabajadores, hemos sido quienes más hemos sufrido los estragos de la violencia, viendo como nuestras colonias y barrios se han degradado, como nuestra calidad de vida ha caído por los suelos y como los miseros salarios no alcanzan ni para salir de la casa familiar.

La Guardia Nacional promete ser una "nueva" estrategia de seguridad, pero en los hechos es la constitucionalización de militarización que ha instalado un permanente clima de hostilidad contra la juventud y que cuando ha podido ha servido para reprimir las movimientos juveniles que salen a luchar contra el autoritarismo dentro de las escuelas y del país.

Hay que prestar atención y no dejar pasar ni una sola de las embestidas policíacas y militares contra nosotros, pero también hay que voltear a ver el papel que las fuerzas castrenses han tenido a los largo de la historia e incluso en momentos recientes, donde jamás se han ubicado como aliados de las masas trabajadores, sino, siempre en defensa de las ganancias de los grandes empresarios del país.

Los jóvenes no tenemos nada que esperar ni de los amparos ni de las policía, mucho menos de los militares y la Guardia Nacional, y sólo nosotros, en alianza con otros sectores como los trabajadores y las mujeres podemos acabar con la creciente militarización y violencia en el país.

Criminalización y juventud

Pese a que la Jefa de Gobierno anuncio en su toma de posesión la desaparición del grupo de granaderos, la criminalización y represión para la juventud no ha disminuido.

Detenciones arbitrarias de activistas y "levantones" siguen estando presentes para la juventud, mientras que hemos visto despliegues abrumadores de policía en distintos puntos de la ciudad.

Parte de esto fue la represión denunciada por el Frente Nacional de Lucha por el Socialismo, que vía sus redes sociales mostraba un despliegue de PBI que hostigaron y golpearon a integrantes de dicha organización.

Otro caso fue la detención arbitraria de un estudiante de FES Aragon por pegar carteles de un evento cultural. Recientemente la Claudia Sheinbaum declaro que en un par de meses cambiara la dinámica de inseguridad en la CDMX.

La preocupación de la Jefa de Gobierno sobre la inseguridad es principalmente para que no se espanten las inversiones privadas por la violencia ya que “minan la productividad y viabilidad de los negocios”, ya que declaro esto después del llamado que hizo la Cámara Nacional de la Industria y la Transformación.

Ante la interpelación de los inversionistas, Sheinbaum contestó que las instituciones dedicadas a la seguridad estaban en descomposición y ha costado trabajo, pero con la promesa de avanzar en materia de seguridad.

Esta promesa se hará carne con el despliegue del plan de seguridad por cuadrantes que ha presentado anteriormente, que implica el despliegue superior de policías. Esto sumado a la Guardia Nacional que tendrá bases militares en la CDMX, y de la cual ya hemos comenzado a ver sus despliegues en la ciudad, sobre todo en la periferia.

Esta continuidad de atacar la violencia con más policía y militares, es lo que hemos visto durante más de una década. Que a la juventud ha traído casos como el de Marco Antonio de desapariciones forzadas, detenciones arbitrarias y criminalización.
Denunciamos que la disolución del cuerpo de granaderos es una simulación, ya que como se ha demostrado, la ciudad no necesita de ellos mientras, siga teniendo cuerpos con los cuales reprimir.

Es importante el reconocimiento en el caso de Marco Antonio, pero la verdadera justicia para nuestro compañero vendrá de luchar contra la represión y la criminalización de la juventud.






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