Sociedad

TRIBUNA ABIERTA

De la pérdida de diversidad por la ampliación

El caso particular de la destrucción del pedregal único en el mundo en los terrenos del museo Diego Rivera Anahuacalli al sur de la ciudad de México.

Jueves 9 de mayo | 21:19

La ampliación y continuación del "sueño" de Diego está destruyendo el patrimonio biocultural y geológico que el museo tiene en sus terrenos, a pesar de que el artista, uno de los muralistas más importantes de este país, dejó dentro del diseño, de manera muy marcada, la idea de convivencia de la ciudad de las artes y su Teocalli o adoratorio prehispánico, con el pedregal natural que él pudo apreciar, disfrutar y entender como artista.

La administración que está a cargo del fideicomiso Diego Rivera y Frida Kahlo manejado por el Banco de México, tomó la decisión de construir sobre el pedregal, a principios del mes de junio de 2018, a pesar de saber el valor biológico y cultural, y de tener otro sitio dentro de sus terrenos sin pedregal expuesto, que no alteraría el ecosistema (en rectángulos verdes las áreas que no presentan pedregal expuesto, que no hubieran destruido el ecosistema y en rectángulo azul la zona de la ampliación).

La importancia de este espacio se encuentra en la construcción misma del museo, que simula un Teocalli o adoratorio prehispánico, la parte conceptual, ritual y de cosmovisión mesoamericana rescatada que envuelve el lugar, aunado a la colección de piezas originales de diferentes culturas del país,se encuentran expuestas 2500 piezas, pero se sabe que el artista coleccionó aproximadamente 56 mil piezas, uno de los argumentos que dan para la necesidad de nuevos espacios de exhibición.

Por otro lado,están las 4 hectáreas que tiene el terreno del museo, originalmente eran 32, que Diego y Frida adquieren para esta ciudad de las artes y que albergan una parte del ecosistema del pedregal de San Ángel

¿Qué importancia tiene este pedregal?, ¿Por qué debemos protegerlo?

Las condiciones ambientales, muy particulares en esta parte de la cuenca de México, como la cantidad de lluvia, la altitud, el tipo de suelo, la temperatura entre otros, así como la suma de las características de la manera en que enfrió la lava de las erupciones del volcán Xitle, hace 1670 años aproximadamente, dieron origen a formas rocosas muy caprichosas que dan hábitat y refugio a muchas especies.

Conviven en este ecosistema, por lo menos registradas hasta ahora, 1500 formas de vida diferentes, entre aves, mamíferos, reptiles, 370 especies diferentes de plantas, un número muy interesante de hongos, sin contar los microorganismos presentes en cuerpos de agua y el suelo.

Algunos de estos individuos no podemos encontrarlos de manera natural en otras partes del mundo, a los que decimos que tienen una distribución restringida o son endémicos, como son los casos de la biznaga del pedregal y la salamandra ciega, así como el palo loco y un sin número de especies que se han podido refugiar en este ambiente dado que muchos espacios naturales de la cuenca ya se han perdido para siempre.

El crecimiento de la ciudad y las necesidades que esto conlleva están destruyendo todo a su paso y este ecosistema no es la excepción, de los 80 km2 que abarcaron los flujos de lava que tenían el ecosistema del pedregal, queda menos del 10 %, que abarcaba desde el volcán Xitle,en las faldas del Ajusco, hasta donde hoy está la avenida Miguel Ángel de Quevedo y de la calzada de Tlalpan hasta San Gerónimo y periférico.

Quedan entonces, dentro de la mancha urbana pequeños espacios que aún sobreviven, son pequeñas islas llenas de biodiversidad aisladas al sur de la cuidad, como es el caso de este museo, La Reserva Ecológica del Pedregal de San Ángel de la Ciudad Universitaria de la UNAM, la zona arqueológica de Cuicuilco, Ecoguardas, el parque ecológico de la Ciudad de México, el bosque de Tlalpan y otro predio particular como el museo, los Encinos.

El pedregal del museo tiene varias particularidades, todavía se pueden encontrar ojos de agua o joyas, producto de la filtración entre la roca porosa del agua de lluvia y de deshielo y la acumulación en zonas bajas, así como un humedal, justo a un lado del matorral seco con abundantes cactáceas que pueden tener alturas de 5 metros y por lo menos 60 años de edad. Características que juntas dan el nombre al recinto, la casa del Anáhuac, la casa rodeada de agua, o refugio armónico, según la interpretación del náhuatl que se use.

Resguarda también una cantidad importante de biodiversidad distribuida en las rocas arrugadas que dan mássuperficie que una parte no tan plegada, es decir que en un metro cuadrado pueden existir por lo menos 30 especies de plantas diferentes sin contar el número de espacios donde pueden habitar también animales de diferentes tipos como: tlacuaches, cacomixtles, víboras de cascabel, culebras, cencuates, lagartijas del pedregal, anfibios.

En el caso de las aves, como el carpintero, la primavera, colibríes, aves migratorias en árboles; por la parte vegetal tenemos especies como el palo loco, la oreja de burro, tepozán, varias especies de orquídeas, algunas plantas medicinales como el zoapatle, y una cantidad importante de cactáceas, uno de los caso más importantes es el de la biznaga endémica al pedregal mencionada anteriormente.

Esto quiere decir que con la construcción de la cafetería y otras áreas perdemos especies que jamáspodremos recuperar pues son únicas en el mundo, además de toda la dinámicaecológica que ha estado ocurriendo ahí desde hace mil años o más, y su sumamos el hecho de que algunas poblaciones de especies llevan aisladas ahí por más de 60 años producto de la pérdida del ambiente a su alrededor.

¿Debe estar la cultura opuesta a la conservación de un ecosistema único en el mundo?

No olvidemos que es muy difícil proteger y conservar algo que no apreciamos ni conocemos.






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