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Crisis de Televisa, triunfo de la generación “millenial”

Televisa es mucho más que una empresa de televisión. No sin exagerar algunos investigadores consideran que la empresa de Emilio Azcárraga es tan importante como la Secretaria de Educación Pública, el Ejército o el Instituto Nacional Electoral.

Lunes 6 de noviembre | 20:09

En términos de Antonio Gramsci el “estado ampliado” es más que los partidos, el gobierno o el ejecutivo federal. Son las instituciones que garantizan construir “subalternidad” en las filas de los explotados y dominar con el consenso y no con la coerción. Televisa ha jugado históricamente más que un aparato ideológico: es, más bien, un pilar del régimen mexicano.

En términos estrictos Televisa es más que la SEP: es la maestra de educación sentimental de millones, el centro de la difusión de la moral mexicana, la pantalla de criminalización de los movimientos sociales y de la construcción de la opinión pública nacional. Pero más. En América Latina la empresa de Azcárraga es dominante.

Televisa nos ha ocultado la verdad y manipulado los hechos de un modo infame. Recordemos la vez que Jacobo Zabludovsky el día 3 de octubre luego de la represión al movimiento estudiantil en 1968 comenzó su noticiero “es un día soleado”. El día de la represión de Atenco cuando el gobierno, en 2006, mostró hasta el hartazgo la paliza propinada a un policía cuando la Federal había violado a decenas de mujeres haciendo lo mismo que sucede en Palestina.

Millenials contra Televisa

Cuando fue #YoSoy132 en 2012 una consigna se coreaba con mucho ímpetu: “Televisa, te idiotiza”, “Yo si leo, no veo Televisa”. Una de las acciones resuelta en la Convención de Atenco fue “ocupar Televisa”.

En 2014, cuando fue la masacre de Iguala y la desaparición forzada de los 43 normalistas de Ayotzinapa, Televisa se ganó más odio cuando se dedicó a criminalizar a los jóvenes estudiantes.

Durante las luchas del magisterio combativo contra la reforma educativa, también se refirió a las maestras y maestros como “flojos”, “privilegiados”, y justificó una y otra vez la represión gubernamental.

Ahora, luego del sismo del pasado 19 de septiembre, se derrumbó el mito de la apatía de los millenials cuando miles tomamos las calles para apoyar en tareas de búsqueda, rescate y organizando acopios.

Ante los daños y las pérdidas que ocasionaron los sismos –producto de deficiencias en la construcción de inmuebles cuyo uso estaba aprobado por las autoridades, como el caso del colegio Enrique Rébsamen- Televisa impulsó una campaña de apuntalamiento del gobierno, la marina, el ejército y la policía.

Así desplegó el indignante reality de Frida Sofía, una niña inexistente que supuestamente iban a rescatar del Rebsámen, también una maniobra para que se perdiera de vista la magnitud del desastre. Cundió la ira en redes sociales contra esta empresa de telecomunicaciones.

Fue el más reciente traspié de Televisa, y pocas semanas después, Emilio Azcárraga anunció su renuncia como CEO (Chief Executive Officer) de la compañía.

Que se derrumbe el medio favorito de los poderosos. Contra los medios de “los de arriba”, existe la Izquierda Diario, la única red internacional de izquierda de diarios digitales, con presencia en 11 países y 5 idiomas, para darle voz a quienes no la tienen y para tirar abajo piedra por piedra la ideología de los poderosos.






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