Política

ESCENARIO BONAERENSE

Axel y el Caballo de Troya

Catapultado por la propia Cristina, fue resistido por los intendentes. Luego de las PASO, le vieron pasta para maquillar al viejo pejotismo bonaerense. Detrás suyo vienen los dinosaurios y los “sospechosos de siempre” que gobernaron la PBA por 32 años.

Walter Moretti

@patamoretti

Jueves 10 de octubre

Luego de su aplastante triunfo sobre la gobernadora María Eugenia Vidal en las PASO, la figura de Axel Kicillof se hizo novedosa; su aspecto de pibe sencillo siempre acompañado por el termo y el mate recorriendo la provincia en el viejo Clio de su amigo se hizo taquillera. Los pequeños actos y encuentros en distintas ciudades del interior fueron presentadas como eventos que conmovían las rutinas pueblerinas, con una lluvia de selfies donde hasta llegaron a romperle la puerta del auto para conseguir una. Pura espuma. No todo lo que brilla es oro, un refrán muy aplicable en este caso. Detrás de su figura “nueva” vienen marchando y en fila los viejos dinosaurios del PJ bonaerense. Con Axel se vienen derechistas, Barones y los burócratas sindicales de siempre.

Te puede interesar: Kicillof y la marihuana: "No tengo claro si hay que despenalizar el consumo"

Además del propio candidato presidencial Alberto Fernández -quien quiere sacarnos de las calles para llevar tranquilo el “reperfilamiento de la deuda con el FMI”- con Axel Kicillof también llega Sergio Massa como el primer candidato a Diputado Nacional, y muy probablemente futuro presidente de la Cámara de Diputados del Congreso Nacional. Recientemente Massa viajo a Washington para congraciarse con los capos de las finanzas mundiales, y todos ellos quedaron muy conformes con los “deberes” llevados por el tigrense. Fue tan aplicado que el propio Trump le envió un guiño.

Massa es el “rey de los panqueques”; no solo fue sostén de Macri –a quien llegó a acompañar a la Cumbre de Davos- sino que también cogobernó con Vidal durante sus cuatro años de gestión; los diputados provinciales del Frente Renovador le votaron todos los presupuestos de ajuste y autorizaron a la gobernadora para que avanzara con el enorme endeudamiento que hoy ahoga las finanzas bonaerenses.

Otros que allanaron el camino a Vidal fueron los diputados del PJ “Unidad y Renovación” que responden a los intendentes. Incluso el propio bloque kirchnerista dio quórum para la aprobación del último presupuesto, con su autorización de deuda incluida. Este favor fue a cambio de que los intendentes y massistas ganaran puestos en distintos ámbitos del gobierno de Cambiemos, como por ejemplo el estratégico Tribunal de Cuentas que tiene como función el control de las cuentas municipales. El kirchnerismo no se quedó afuera y Juliana Di Tulio se ganó un lugar en el directorio del Banco Provincia, a cuyos trabajadores les recortaron su sistema jubilatorio.

Hoy Kicillof no desaprovecha ocasión para retomar el ya gastado discurso de la “herencia recibida” cuando denuncia que Vidal le dejaría un faltante presupuestario que rondaría entre los 60 y 80 millones. El candidato silencia que el peronismo fue el corresponsable de haber llegado a un endeudamiento que carcome el presupuesto provincial, que van a querer hacernos pagar a nosotros con mayor ajuste, y que muchos de ellos y ellas comparten su propia lista y calladitos van en el Caballo de Troya.

En el mismo también viajan camuflados los viejos y nuevos Barones del Conurbano, que además de cobrar dietas millonarias muy alejados de los ingresos de los bonaerenses, vivir en casas lujosas en los barrios privados más costosos o directamente en Puerto Madero como es el caso de Martín Insaurralde, son los campeones de la precarización laboral en sus distritos, llegando al extremo en algunos casos de no reconocerles la asignación por hijo a las mujeres contratadas.

Los Barones también son una fuerza de control para que no avance la lucha obrera. Así vimos como el intendente de Almirante Brown, Mariano Cascallares, le permitió a la patronal de Ran-Bat vaciar completamente la planta y de esa forma derrotar a los trabajadores que con su lucha habían frenado el cierre, logrado la reincorporación de todos y el blanqueo a los precarizados, además de la realización de estudios médicos.

Los papeleros de Ansabo y Kimberley Clark siguen su lucha contra la ofensiva patronal con permanencia en sus fábricas, cortes y movilizaciones.

Te puede interesar: Ran-Bat: lecciones de un conflicto obrero en el conurbano del ajuste

En las luchas obreras que se dieron en todos estos años en el conurbano, los intendentes siempre son los primeros bomberos en actuar. También son enemigos de que los trabajadores se organicen: en Lomas de Zamora ATE sigue prohibido, a pesar de que la Corte Suprema dictaminó a favor de que pueda actuar entre los trabajadores y trabajadoras municipales. Los Barones son hermanos de sangre de los burócratas sindicales.

Estos también tienen su lugar en el caballo de Axel. Unos días atrás el candidato a gobernador compartió un desayuno con Hugo Moyano en la Federación de Camioneros. Parecería ser que la motivación de Axel estaba en el tema de la contención en los dos sentidos del término; por un lado cómo prepararse para la contención de la protesta social -en lo cual Moyano es un especialista- y por el otro buscar la contención del propio Moyano en el Frente de Todos. A Kicillof le puede quedar grande el saco para lidiar entre las distintas tribus del peronismo ante situaciones de mayor crisis y luchas de clases.

Axel-Magario: mucho ruido y pocas nueces

La fórmula provincial del Frente de Todos centra su campaña en torno a la denuncia del industricidio y el endeudamiento, ambos profundizados por Vidal pero que también son responsabilidad del peronismo en sus 32 años de gobernar la provincia después de la última dictadura.

Recientemente Kicillof aprovechó una reunión con los directivos de Carbap (Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa) para denunciar que el industricidio de Vidal ha provocado en los últimos tiempos el cierre de más de 140 fábricas, que arrojaron a 1200 trabajadores a la calle.

Pero como dijo Nicolás del Caño en el multitudinario acto del FIT Unidad en la 9 de Julio el sábado 5: “hay muchos compañeros y compañeras que coinciden con algunas de nuestras propuestas y que nos respetan pero que tienen expectativas en que el Frente de Todos tome medidas a favor del pueblo. Tenemos que decirle que le pregunten porqué Alberto [y Axel, NdR] no propone una ley para suspender los despidos y suspensiones…”. Esta sería una medida elemental para empezar a defendernos del industricidio. Pero nada de esto figura en la agenda del candidato a gobernador, y por lo tanto queda en evidencia que su supuesta lucha contra el mismo no va más allá de ser un slogan de campaña.

Te puede interesar: El nuevo gobierno y la "pesada herencia"

Lo mismo ocurre con la deuda provincial: Kicillof y Magario denuncian que la “pesada herencia” vidalista les deja un primer pago de 600 millones para el 2020 y vencimientos que suman unos 9 mil millones para sus cuatro años de gobierno, pero que están dispuestos a pagarle religiosamente a los fondos de inversión y usureros que tienen las letras de la deuda provincial. No hay que pagarles un peso. Manteniendo ese grifo abierto no hay perspectiva de satisfacer las expectativas de aumentar los salarios, salir de la desocupación y la pobreza y mucho menos de lograr la supuesta reindustrialización de la PBA. Tampoco impulsan la anulación de los tarifazos en la energía, cuando Vidal acaba de aceptar el traspaso de Edenor y Edesur a la PBA condonando sus deudas y multas incumplidas. Habría que provincializar las empresas bajo el control de sus trabajadores y usuarios pero Axel, Alberto y el Frente de Todos no están dispuestos a tocar los intereses de las privatizadas.

Solo el FIT Unidad presenta una alternativa de izquierda anticapitalista que defiende los intereses de los trabajadores, las mujeres y la juventud que se moviliza en defensa del medio ambiente mientras Alberto defiende el extractivismo minero que es una de las grandes fuentes de contaminación; también se niega a legalizar el aborto seguro y gratuito.

Hay que apostar y aportar para construir una izquierda fuerte en las calles y en la Legislatura para enfrentar lo que se viene con el viejo Caballo de Troya que se trae el PJ entre manos.






Temas relacionados

Escenario Bonaerense   /   PJ bonaerense   /   Axel Kicillof    /   PJ   /   Política

Comentarios

DEJAR COMENTARIO