Juventud

RECUERDOS COMBATIVOS

Año nuevo en FES Acatlán durante la huelga del CGH de la UNAM

Mientras la propaganda mundial hablaba del fin de siglo y el inicio de una nueva era, nosotros, con 9 meses de huelga, dictábamos nuestra propia historia y nos negábamos a ser la generación por la que pasaría la derrota de la universidad pública y gratuita en México.

Sandra Romero

México | @tklibera

Jueves 2 de enero

1 / 1

En la Facultad de Estudios Superiores de Acatlán, con varios intentos de ocupación policial y porril para desalojar la huelga, como en todas las escuelas periféricas, vivíamos una hostilidad policial y porril en aumento. De ahí que en las fiestas decembrinas padecimos más que nunca las provocaciones de policías, esquiroles y autoridades, quienes, muchas veces ebrios a bordo de sus autos, pasaban alrededor del plantel y nos gritaban groserías, o lanzaban piedras, petardos y disparos. Además de dos incendios provocados de madrugada afuera de las instalaciones para obligarnos a salir a apagarlos o también, montar nuevas calumnias al día siguiente con la prensa.

Diciembre lo pasamos alertas aunque sabíamos que teníamos el apoyo de miles de familias trabajadoras de los barrios de alrededor. Luego del intento de desalojo más violento ocurrido en octubre, el Comité de Huelga resolvió medidas de protección, suponiendo correctamente que con la llegada de las fiestas de fin de año la violencia aumentaría. No descartamos la probabilidad de que alguna de las provocaciones ocurridas por las noches, derivara en el asesinato de algún compañero y que de ser así cambiaría la situación y la moral para todo el movimiento estudiantil.

Tras meses de golpes de todos los partidos del régimen y todas las instituciones, sabíamos que eran momentos decisivos de la lucha, por lo que tomamos medidas políticas, de seguridad, de defensa e hicimos reuniones específicas por puerta para implementarlas.

Algunos compañeros del llamado "campo krusty", fuimos al pueblo de Tultepec, a 35 km de Acatlán, y volvimos con pirotecnia además, atendimoos todas las recomendaciones y precauciones de los pobladores, que se arriesgaron tanto como nosotros apoyando al CGH. Dos candelas romanas por cada puerta serían usadas en una emergencia extrema, para acudir todos al llamado de quien la lanzara. Estos hechos no pueden comprenderse de forma aislada, sin los acontecimientos y la tensión provocada por la Rectoría y el gobierno.

Mientras la propaganda mundial hablaba del fin de siglo y el inicio de una nueva era.. nosotros, con 9 meses de huelga dictábamos nuestra propia historia y nos negábamos a ser la generación por la que pasaría la derrota de la universidad pública y gratuita en México.

Por esos días no teníamos mucho tiempo para pensar en una cena de navidad y muchos no habían visto a sus padres en meses, pero la noche del 24 de diciembre fueron llegando mamás y papás con cajas de tortas y refrescos. Pasamos esa noche en familia, para muchos, la que habíamos adquirido al calor de la lucha. Al ver el esfuerzo de algunos padres por ofrecernos su cena navideña, en año nuevo decidimos contactar a la familia de un compañero que vendía barbacoa en Tepotzotlán y compramos una cena con ellos a muy bajo costo solidario, a la que invitamos nuevamente a los padres que nos apoyaban.

Fuimos parte orgullosa de una generación de acatlenses, que a pesar de nuestras diferencias políticas luchamos juntos para enfrentar a la Rectoría, la derecha priista, panista, al jurídico y la dirección, todos ellos amigos de la policía de Naucalpan; al igual que a los porros, antiparistas y vende huelgas. "No venderse. No rendirse", lema orgulloso de nuestra defensa por la gratuidad universitaria.

También te puede interesar:






Temas relacionados

FES Acatlán   /   CGH UNAM   /   Huelga UNAM   /   Universidad   /   Juventud

Comentarios

DEJAR COMENTARIO