Juventud

PANDEMIA Y PRECARIZACIÓN

Abandono escolar en la pandemia: clases en línea

Los números dejan ver que la educación está amenazada por la precariedad de la vida. Las clases en línea, lejos de ser una opción de educación inclusiva para todo el conjunto de estudiantes, se han vuelto una oportunidad destinada solo para quienes puedan costearla.

Viernes 10 de julio | 17:25

En diferentes partes del mundo la continuación de la educación con las clases en línea ha sido una medida recurrente. Sin embargo es evidente que su implementación no ha funcionado. Por una parte, ha significado una carga laboral excesiva para los profesores, ya que los planes de estudio ni siquiera están diseñados para llevarse a cabo distancia. Y por otro lado, los estudiantes han manifestado que las clases en línea son estresantes y (al igual que el home office) se empeñan en desconocer las condiciones particulares de quienes se ven obligados a tomarlas.

De acuerdo con el Informe de Monitoreo Global de Educación 2020 (GEM) de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), publicado en junio de 2020, hasta 40 % de los países de ingresos bajos y medios no han estado en condiciones de sostener la educación del alumnado en forma digital durante el cierre temporal de las escuelas.

Manos Antoninis, director del GEM reconoció que “La clave para garantizar que nadie se quede atrás durante esta crisis, y más allá, es comprender y atender todas las diferentes necesidades que los estudiantes puedan tener. El aprendizaje en línea podría ser una solución brillante para algunos; pero ninguna solución única es perfecta para todos y hay algunos estudiantes desfavorecidos, cuyo apego a asistir a la escuela puede debilitarse. Además porque es probable que sus familias se vean sumidas en la pobreza”.

Ejemplos en nuestro país son los alumnos de Educación Media Superior a distancia de Nueva Rosita, en Coahuila, que en esta semana concluyeron el semestre. En entrevista su director, Juan García Ríos señaló que tuvieron que asistir a clases durante tres semanas para poder “recuperar” el semestre, ya que, añadió, la mayoría de jóvenes no tienen herramientas tecnológicas para estudiar en línea, o las universidades públicas de Quintana Roo que perdieron contacto con el 16% y hasta el 30% de sus estudiantes a distancia.

Xóchitl Carmona Bareño, directora del Instituto Tecnológico de Cancún (ITC), explicó que varios docentes reportaron esta situación dentro de sus grupos, por lo cual se inició una búsqueda a través de los jefes de grupo.

Pero el ITC no fue el único: en la Universidad Intercultural Maya de Quintana Roo (UIMQRoo) ubicada en la zona maya, se tuvieron varios casos de estudiantes que cuando empezó la cuarentena ya no pudieron establecer comunicación con sus docentes por falta de señal e internet en sus comunidades.

La deserción escolar ya se expresa en cifras, como se pudo ver en Guanajuato, donde hasta la semana pasada la Secretaría de Innovación, Ciencia y Educación Superior (SICES) había registrado la entrega de 54 mil fichas para acceder a las universidades públicas de la entidad, lo que equivale a 11 mil solicitudes de ingreso menos a las que esperaban recibir hasta esa fecha.

El titular de la SICES, Eusebio Vega Pérez, reconoció que la economía es uno de los principales factores para que incremente el abandono en las aulas educativas. "Tenemos jóvenes que perdieron la posibilidad de tener una buena alimentación en la escuela con las becas alimenticias que se otorgan y hoy están atendiendo sus estudios desde casa tal vez sin una buena alimentación, por lo que nuevamente los estudiantes más pobres se vuelven aún más vulnerables”.

Los testimonios de abandono escolar se cuentan por miles

Los números dejan ver que la educación está amenazada por la precariedad de la vida. Las clases en línea, lejos de ser una opción de educación inclusiva para todo el conjunto de estudiantes, se han vuelto una oportunidad destinada solo para quienes puedan costearla.

Esto es una realidad, ya que según la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2019, el 23.4% de la población en zonas urbanas carece de internet, porcentaje que se eleva a 52.3% en las zonas rurales. Otra cifra interesante es la que apunta a que de toda la población mexicana sólo el 44.3% cuenta con una computadora para uso personal.

Pese a todo esto, instituciones educativas han impuesto su voluntad sobre la de profesores y alumnos decretando que el regreso a clases será en modelos “híbridos”, es decir, combinando la actividad presencial con clases el línea, aun cuando ya está demostrada la ineficiencia de éstas para educar y lo inaccesibles que son para numerosos alumnos, además de que posibilitan la evasión de responsabilidades por parte de las instituciones hacia empleados y estudiantes.
La mayoría de jóvenes vienen de familias que han sido golpeadas por la crisis con despidos, recortes salariales y de más.

Hay quienes gracias a eso han tenido que emplearse en trabajos basura para hacer rendir más los ingresos del hogar. Encima de eso tendremos que enfrentarnos a tener menos posibilidades de acceso a terminar la escolaridad.

Desde la Agrupación Juvenil Anticapitalista hemos impulsado campañas como #CeseInmediatoDelSemestre en respuesta al recorte del acceso a la educación porque consideramos que en una crisis tan devastadora como la que estamos viviendo, la prioridad de las instituciones educativas y el Estado debe ser usar todos sus recursos para combatir la emergencia sanitaria y preservar la integridad de la juventud escolarizada, cosa que evidentemente no se logrará a partir de sistemas que segregan a quienes peor están económicamente.

Por eso te invitamos a organizarte con nosotros para frenar al ascenso del abandono escolar.






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