Política México

CONFERENCIA DE PRENSA

A 52 años, ¡2 de octubre no se olvida!

Conferencia de Prensa, rumbo a los 52 años del crimen de Estado del 2 de octubre de 1968.

Miércoles 30 de septiembre | 17:18

En el marco de los preparativos para la manifestación del 2 de octubre, esta mañana se realizó una conferencia de prensa por parte de la coordinación de organizaciones hacia el nuevo aniversario de la emblemática fecha.

Participaron Elizabeth Sauno, del Movimiento de las y los Trabajadores Socialistas, Alicia Mendoza Guerra, de la organización Damnificados Unidos de la Ciudad de México, Romeo Cartagena, del Comité 68, Víctor Guerra, asesor jurídico e integrante del Comité 68, Edith Cabrera, integrante de #24F Coalición Vida y Libertad Julian Assange y Mariana Botey, historiadora del arte, artista, curadora y crítica.

Debido a la pandemia este año no habrá marcha, sino que toda la actividad se desarrollará en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco.

La jornada del 2 de octubre iniciará con actividades culturales y artísticas a partir de las 10 de la mañana. A las 5 de la tarde comenzará un mitin, con una lista de 12 oradores. A las 6:10 de la tarde habrá un minuto de silencio por los caídos y se tiene prevista la conclusión de la jornada para las 6:30 de la tarde.

Reproducimos a continuación fragmentos del pronunciamiento conjunto de la coordinación rumbo al 2 de octubre:

Como cada año, tras el genocidio perpretado el 2 de octubre de 1968, nos congregaremos colectivos y organizaciones estudiantiles, sociales y populares por la exigencia de justicia y verdad, este viernes en la Plaza de las Tres Culturas. Desde hace 10 meses, la humanidad atraviesa una de las crisis más profundas que haya vivido en décadas. Esta crisis se expresa en la profundización de las condiciones de precariedad de la vida, la violencia contra la población y sectores más oprimidos y explotados de esta sociedad, así como en las políticas de expoliación hacia el medio ambiente.

La crisis sanitaria del COVID-19 a nivel mundial se suma a la profundización de la crisis económica de 2008. En México han dejado a su paso más de 77,000 fallecimientos, de la mano de 15.7 millones de personas desempleadas a nivel nacional, junto con 31.3 millones de personas que trabajan en el empleo informal y outsourcing. El peor escenario lo viven las mujeres, quienes encabezan las tasas de desempleo y de inestabilidad laboral, por lo que la mayoría de trabajadoras no cuentan con los derechos laborales más elementales como servicio médico.

Hoy las trabajadoras y trabajadores de la salud están en la primera línea de combate a la pandemia, sin contar con el equipo de bioseguridad necesario e instalaciones dignas para laborar, hoy son quienes ponen las muertas y muertos, convirtiéndose en el primer lugar a nivel mundial.

Mientras el gobierno mexicano ha buscado desde junio acelerar la reactivación laboral y económica, lo único que ha logrado es que los centros de trabajo se conviertan en puntos de contagio sin brindar las condiciones mínimas para evitar que miles de trabajadores y trabajadoras mueran a causa de la pandemia, como ha ocurrido en las plantas maquiladoras del norte del país.

Exigimos respeto a las luchas de las trabajadoras y los trabajadores, a su libertad, autonomía y organización sindical.

En este contexto, desde hace ya varios años se ha expresado a nivel nacional el ataque al sector educativo. Mientras López Obrador levanta la promesa de rechazo cero, redobla el ataque a la educación pública y gratuita en medio de la pandemia, al dejar en manos de 4 consorcios televisivos la difusión unilateral de contenidos educativos para la impartición del ciclo escolar 2021. Con esta medida se consuma la privatización del sistema educativo y la eliminación de docentes como mediadores del proceso de aprendizaje. A lo anterior se suma la deserción escolar debido a la implementación de clases en línea, alrededor de 3 millones 630 mil 419 estudiantes de todos los niveles educativos que tendrán que dejar sus estudios. Además del aumento de cuotas que se está realizando en diversas universidades del país como en la Universidad Autónoma de Coahuila, o el nulo rescate a las más de 11 universidades estatales que hoy continúan en quiebra.

El sector magisterial ha sido duramente golpeado con reformas laborales, recortes presupuestales y represión. El próximo año, las escuelas normales que forman a nuevos y nuevas docentes tendrán un recorte presupuestal del 95%, este es el recorte más drástico en los últimos 16 años. Además de la sistemática represión contra las Escuelas Normales Rurales, contra la Federación de Estudiantes Campesinos y Socialistas de México, por parte de los gobiernos estatales de Michoacán y Chiapas.

Denunciamos el ataque a las organizaciones estudiantiles independientes por parte de las mafias que siguen manteniendo una universidad neoliberal, encabezadas por José Narro Robles y los directores afines a él, quienes sostienen una política represiva al interior de las escuelas y la aplicación de medidas que restringen y elitizan la educación superior y media superior, pese al contexto de crisis económica y sanitaria en el país.

Mientras avanzan las políticas de privatización y elitización, la derecha, representada en diversos sectores del gobierno, también avanza en contra de las mujeres, estudiantes y trabajadoras. La Iglesia es cómplice junto con el sistema capitalista y patriarcal de impulsar campañas anti derechos de las mujeres y lgtb fóbicas, además de legitimar la criminalización de la juventud y las movilizaciones de mujeres y feministas.

En los últimos años, las calles de todo el país se han inundado con el movimiento de mujeres y feministas que exige un alto a la violencia feminicida y a los crímenes de odio, a la violencia estructural que este sistema perpetúa contra las mujeres, infancias y la diversidad sexual y de género. Mujeres que exigen el aborto legal, libre, seguro y gratuito. A estas movilizaciones también se sumaron familiares en búsqueda de personas desaparecidas, víctimas de la violencia de Estado que siguen exigiendo justicia, el esclarecimiento de sus casos, así como medidas para prevenir y erradicar el feminicidio y las violencias machistas. Pero el gobierno de la 4T ha cerrado las puertas del diálogo y ha estigmatizado estas luchas, acusándolas de actuar como fuerzas de derecha o desestabilizadoras del supuesto proceso de transformación en marcha, llegando al punto de la represión.

Denunciamos los sistemáticos actos de represión, hostigamiento y provocación, que la policía de la Ciudad de México ha implementado durante las protestas del movimiento político y social, así como la particular actuación represiva y uso de la fuerza pública contra las mujeres movilizadas en las más recientes manifestaciones feministas en distintos estados de la República, como la vivida este 28 de septiembre. Exigimos ¡alto a la criminalización, estigmatización y represión de las luchas de las mujeres y feministas en todo el país!

Asimismo, denunciamos los intentos de la derecha de querer instrumentalizar las demandas del movimiento feminista y de mujeres, así como la intromisión de actores que niegan y han obstaculizado históricamente el acceso a los derechos humanos de las mujeres, infancia y de la comunidad sexo diversa.

Otra cara de la violencia por parte del sistema es la violencia policial, que hoy con el Black Lives Matter en Estados Unidos y con réplicas en Reino Unido, Brasil, Francia y España pone en evidencia el racismo, el carácter de la policía y los más de 300 años de esclavitud, discriminación y violencia que han vivido las comunidades afrodescendientes.

En México se mantiene la política de militarización, que es continuación de la “Guerra contra el narcotráfico" de Felipe Calderón, pero ahora de la mano con la Guardia Nacional, la cual tiene entre sus funciones ser el muro fronterizo de Donald Trump y que actúa en contra de nuestros hermanos y hermanas migrantes, producto de la subordinación del gobierno de AMLO al gobierno estadounidense. Política que ha dejado a su paso una cantidad impresionante de violaciones a Derechos Humanos, así como de represión a los sectores que se organizan en defensa del agua y el territorio.

La subordinación del gobierno mexicano a los intereses de los grandes capitales no se detiene ahí. Por un lado privilegió en su agenda política el T-MEC con Estados Unidos para que ambos mandatarios lo presenten como un gran logro y pretender contrarrestar los elementos de crisis que enfrentan en cada país. Así de la mano de las políticas de explotación y precarización laboral, extractivismo y expoliación del medio ambiente, se continúa de forma barbárica y acelerada con la construcción de megaproyectos, pagando un alto precio. Sólo en este año se registraron 20 asesinatos de defensores y defensoras del medio ambiente que se oponían a los megaproyectos del gran capital.

En este contexto neoliberal, continúa la lucha por el resarcimiento de derechos humanos a las familias damnificadas por los sismos de 2017 en la Ciudad de México, Oaxaca y Morelos; exigimos que no se tomen como botín para las empresas constructoras, el cártel inmobiliario, mismas responsables de las muertes por el sismo en esta capital.

A 52 años de la masacre en la Plaza de las Tres Culturas, el gobierno de López Obrador llamó a una consulta popular para determinar si se deben poner bajo proceso a ex presidentes, con la cual busca hacer política con una demanda histórica y una lucha que el movimiento social ha sostenido por décadas, confundiendo al pueblo sobre lo que implica el fuero constitucional y dejando sobre sus espaldas el acceso a la justicia. Mismo que hace dos años negó que haya sido el Ejército el responsable de esta masacre, para impulsar la Guardia Nacional y relegitimar al Ejército. ¿Desde cuándo acceder a la verdad y la justicia se tienen que poner a consulta? ¿Desde cuándo exigir verdad y justicia por crímenes de lesa humanidad como el genocidio o la desaparición forzada es venganza?

La demanda de Verdad, Memoria y Justicia es una lucha del movimiento social que se conquista en las calles, con la movilización y organización independiente. Recogemos y abrazamos las demandas de trabajadores, trabajadoras, jóvenes, mujeres, la comunidad de la diversidad sexual y de género y de los pueblos originarios que resisten y luchan en contra de este sistema que no tiene nada que ofrecernos. Llamamos al movimiento en general a mantener la independencia política del régimen.

Les convocamos a hacer memoria colectiva y combativa este viernes 2 de octubre, a asistir al acto político y cultural, a partir de las 10 de la mañana, en la Plaza de las Tres Culturas. A 52 años del crimen de Estado, es tiempo de Justicia. ¡2 de Octubre de 1968, ni perdón ni olvido!






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