Política

LIBERTADES DEMOCRÁTICAS

42 años para el abrazo: la historia de la #Nieta129

Es hija de Norma Síntora, secuestrada en 1977 con 8 meses de embarazo. Aún continúa desaparecida.

Miércoles 10 de abril | 12:15

Actualmente reside en España, tiene 41 años. Su padre y hermano, que lograron sobrevivir al genocidio, no dejaron de buscarla. Es la número 129 de los más de 500 niños y niñas apropiados por los torturadores.

Abuelas de Plaza de Mayo hizo ayer el anuncio. Cada vez que un nieto o nieta restituye su identidad es una inmensa alegría que refuerza la lucha contra la impunidad y por encontrar a los que faltan.

Te puede interesar: Abuelas de Plaza de Mayo anunció que encontraron a la #Nieta129

Su padre, Carlos Alberto Solsona, estuvo presente en el anuncio. Sin poder contener la emoción dijo: "Nadie tiene idea de las miles de noches que pasé sin dormir esperando este momento”.

El secuestro de Norma

Norma Síntora nació el 9 de agosto de 1951 en la ciudad de Cruz del Eje, Córdoba. Allí cursó la secundaria en la escuela de maestros República del Perú. En 1968 se recibió de bachiller y comenzó a estudiar ingeniería electrónica en la Facultad de Ciencias Físicas y Naturales de la UNC. En aquellos años militó en el PRT-ERP.

Conoció a Carlos Solsona en 1974 y dos años después se casaron y tuvieron un primer hijo, Marcos. El 21 de mayo de 1977 con 8 meses de embarazo, fue secuestrada en Moreno y continúa desaparecida.

Como se explicó durante la conferencia de prensa en Abuelas, en el momento del golpe del 76, los dos pensaron en exiliarse. Carlos logró salir del país con la idea de que reencontrarse en España con Norma, pero ella fue secuestrada junto con un matrimonio que también está desaparecido.

El encuentro

En 2013 fue el primer contacto con quien hasta ese momento era una presunta nieta. El proceso continuó luego por vía judicial. El juez federal Sergio Torres tomó la causa. La mujer se presentó hace dos semanas ante la Justicia y se realizó voluntariamente el análisis de ADN.

Su padre y su hermano Marcos fueron parte de ese proceso. En la conferencia de prensa Carlos tomó la palabra: “La empecé a buscar cuando tenía 30 y ahora tengo 70 años. La ‘mochila’ cada vez pesaba más, pero nunca nos la sacamos. La buscamos en todos lados que hubiera una pista. Nunca abandonamos la esperanza”.

En pocas palabras describió el daño que la dictadura genocida causó con el Plan Sistemático de Robo de Bebés. A 42 años, la mayoría de los responsables sigue impune, incluidos miembros de la Iglesia que a través del Movimiento Familiar Cristiano fueron una pieza clave en el robo de los hijos e hijas de los 30.000.

Seguir la lucha para encontrar a los que faltan

Pasaron 43 años desde el golpe genocida y todavía son más de 300 los jóvenes ya adultos que aún continúan apropiados.

Que haya pasado tanto tiempo deja en evidencia que todos los gobiernos constitucionales, sus instituciones y en especial el Poder Judicial, han garantizado la impunidad.

También desde todos los gobiernos se ha intentado de una u otra manera la reconciliación con las Fuerzas Armadas.

Que esta joven mujer de 41 años haya recuperado lo que nunca debió perder, su identidad, es un gran paso. Es necesario redoblar la lucha en forma independiente del Estado, contra la represión y la impunidad y por encontrar a quienes faltan.






Comentarios

DEJAR COMENTARIO